Bolivia recupera el control de una cárcel que llevaba años en manos de los presos

Bolivia recupera el control de una cárcel que llevaba años en manos de los presos

El de Chonchocoro es el primero de varios centros penitenciarios controlados por delincuentes que logran retomar las autoridades

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La Policía de Bolivia ha recuperado el control de un centro de reclusión de máxima seguridad de Chonchocoro, cerca de La Paz, que llevaba años dominado por los propios presos, y en el que, como ocurre en otras cárceles del país, los reos no permitían el ingreso de la Policía, según Europa Press, que informa a través de la agencia boliviana ABI.

Con la colaboración de la Dirección del centro penitenciario, la Policía ha conseguido aplicar una sistema progresivo de presos en áreas de máxima, mediana y mínima seguridad, como establece la 'Ley 2298', y ha retomado el control de «la primera cárcel que es recuperada de la delincuencia» en Bolivia, según ha explicado el director General de Régimen Penitenciario, Ramiro Llanos.

El director ha comentado que «hasta hoy», los más de 140 reclusos mandaban en ese centro penitenciario, en el que llevaban a cabo protestas y huelgas, y que la Policía «no tenía la fuerza para intervenir y asumir medidas».

Una veintena de degollados

Llanos ha recordado que en esa penitenciaría, a 30 kilómetros de La Paz, se han registrado al menos 22 muertes por degollamientos y por impactos de armas de fuego, además de varios intentos de fuga masiva de reos, a través de un túnel, y uso de explosivos. «Chonchocoro fue construido en la época del 90 y debían existir nueve pabellones, pero solamente se edificaron tres y el dinero sobrante debe estar en los bolsillos de algún político de esa época», ha criticado el director.

Por otra parte, el director Nacional de Régimen Penitenciario, Armando Enríquez, ha informado de que un grupo de reclusos, considerados peligrosos, se han declarado en huelga porque se resisten a cumplir con las tres nuevas áreas establecidas, y ha precisado que ahora el centro penal está bajo el control de al menos 200 policías fuertemente armados.