Los señores de la guerra se marchan al sur de Somalia
Entierro del periodista Mohamed Ibrahim Rageh, cuarto reportero asesinado este año en el país, el lunes en Mogadiscio - afp

Los señores de la guerra se marchan al sur de Somalia

Si en los 90 era la ciudad de Mogadiscio su sede de operaciones, los clanes luchan ahora por hacerse con el control de Kismayo y su comercio de carbón vegetal

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Una delegación encabezada por el infame exseñor de la guerra somalí Bare Adan Shire «Hirale» se encuentra desde mediados de semana en el enclave estratégico de Kismayo, acrecentado así el temor a una nueva guerra entre clanes en la región, según confirmaron a ABC fuentes locales.

Miembro fundador del grupo paramilitar Ahlu Sunna Waljama'a, la visita de «Hirale» demuestra la lucha de poder abierta al sur del país tras la expulsión de la milicia islamista Al Shabab del puerto de Kismayo y, sobre todo, del poder que disfrutan en la región los antiguos señores de la guerra.

En agosto pasado, por ejemplo, el Parlamento somalí readmitía a cinco antiguos comandantes como diputados, pese a sus causas pendientes con la justicia. Entre ellos, Mohamed Qanyare Afrah y Omar Muhamoud Finnish, antiguos dirigentes del Congreso Somalí Unido, uno de los principales grupos guerrilleros del país en la década de los 90.

De igual modo, el propio Afrah presentó su candidatura a los comicios presidenciales.

Ahora el interés, eso sí, parece ser el sur. Y más aún, el negocio del carbón. Desde que el pasado mes de septiembre fuera expulsada Al Shabab del puerto de Kismayo, los enfrenamientos por hacerse con los pingües beneficios de este material han sido una constante.

No en vano, solo en 2011, y desde este puerto a orillas del Índico, Al Shabab generó -según fuentes gubernamentales- más de 25 millones de dólares (un incremento cercano al 50% con respecto al año anterior) gracias al monopolio con el que el grupo contaba en la exportación del carbón vegetal que se dirige hacia los países del Consejo de Cooperación del Golfo.

Por ello, la llegada del exseñor de la guerra somalí Bare Adan Shire «Hirale» añade aún más presión al debate sobre quién debe dominar el comercio de este producto.

«Kismayo era primordial porque cortaba la principal fuente de ingresos de Al Shabab. Y sin ella es imposible que puedan ganar esta guerra», reconocía recientemente a este diario Ahmed Islam Madobe, quien apoyado por el Gobierno de Somalia y Kenia dirige la milicia paramilitar «Ras Kamboni» contra los rebeldes islamistas.

Aunque ahora, los antiguos señores de la guerra también luchan por hacerse con su trozo de pastel.