Internacional

Internacional

En el velatorio de Hugo Chávez

Día 08/03/2013 - 21.49h
Temas relacionados

Los venezolanos esperaron hasta 14 horas de cola para contemplar el cadáver del presidente tan sólo un segundo

La cara de Hugo Chávez estaba amarilla, maquillada en exceso, como si tuviera una capa de cera de un grosor no pequeño por encima. Se veía maltratada y arreglada, después de una larga enfermedad con muchas incógnitas. El cuerpo del que ya fue comandante en jefe de la revolución bolivariana estaba vestido con el uniforme verde con el que tantas veces lo vio el mundo. También llevaba su inconfundible boina roja. La parte inferior del cuerpo estaba cubierta con la bandera tricolor de Venezuela.

Delante suyo se repetían los saludos militares y las señales de la cruz. Millones de venezolanos esperaron hasta 14 horas para dar el último adiós a su comandante. 14 horas para solo un segundo. Algunas mujeres lloraban tras verlo.

Al interior de la Academia Militar todo era frío. Los guardias de honor que custodiaban el cuerpo tenían decenas de condecoraciones colgadas. Quizás fueron los mejores soldados y se ganaron velar el cuerpo de su caudillo. A pocos metros, Raúl Castro conversaba con José Mugica, presidente de Uruguay. Todos mantenían la compostura. Su tristeza era notoria. Una de las hijas de Chávez también estaba presente en la primera fila, junto a los mandatarios y con los ojos cubiertos por gafas de sol. En la capilla ardiente no había un solo periodista. Solo fotógrafos oficiales. La revolución consiguó imponer en la sala un ambiente sagrado e intocable.

Los venezolanos tuvieron que quitarse las gorras y apagar sus móviles para mostrar respeto. La fila era de a uno. Cientos de milicias, soldados y guardias del pueblo, lograron lo que parecía un imposible: mantener el orden de una masa que cantaba y rezaba al mismo son, ansiosa por rendir honores a su dios. Era una locura colectiva.

Tras pasar frente al cuerpo, había otra fila para los que querían repetir. No les importaba la espera. Querían quedarse con su imagen para siempre. La afluencia y la respuesta del pueblo de Caracas, y de gente de toda Venezuela, obligó a Maduro a decretar que se podrá velar al cuerpo 7 días. Ya entrada la noche, la enorme fila que se alargaba por toda la avenida de los Próceres frente a la Academia, no disminuía sino que aumentaba. Hubo gente que se quedaba a dormir.

Compartir

  • Compartir

Temas relacionados
publicidad
Consulta toda la programación de TV programacion de TV La Guía TV

Comentarios:

Sigue ABC.es en...

Sectarimos

Para Ian Paisley, el patriotismo británico fue sólo un medio para mantener la supremacía protestante en el Ulster

Lo último...

ABC Viajar

Viajes

Buenas razones para descubrir Salou en septiembre

ALICIA ARAGÓN. Con buen tiempo. Con menos gente que en julio y agosto. Y con muchas alternativas a la playa

Más información en VIAJAR

Copyright © ABC Periódico Electrónico S.L.U.