La actividad en Rusia debería empezarse a normalizar esta semana, pero el abuso etílico de las fiestas de Navidad se deja todavía sentir. El efecto de la resaca impide restablecer el rendimiento habitual. Y es que los rusos comenzaron sus vacaciones de fin de año el 29 de diciembre y, aunque oficialmente deberían haberse reincorporado a sus trabajos el día 9, muchos lo han hecho en realidad el pasado lunes, el día 14.
Por si 10 días no hubiesen sido suficiente, la juerga continuó hasta la noche del 13 al 14 de enero, el fin de año viejo, según el calendario juliano, llamado también «el año nuevo antiguo».
Traslado de festivos
La práctica de trasladar días festivos de diferentes meses a la primera mitad de enero para unirlos a Año Nuevo y a la Navidad ortodoxa, que se celebra el día 7, se estableció hace siete años y algunos creen que habría que abolirla. Tantos días seguidos de fiesta minan la salud de los rusos y la economía del país. Rusia de facto se paraliza.
«Tantos días de vacaciones no es bueno», sostiene Evgueni Briun, director del Centro de Investigación Narcológica de Rusia. Según sus palabras, «hace falta por lo menos tres semanas para eliminar el alcohol acumulado en el organismo». Briun afirma además que «un 30% de los rusos consumen alcohol de forma habitual».
Después del vodka, beben coñac, whisky, ginebra, champán, vino, cerveza, ron, tequila...
Su ingestión provoca además un aumento considerable de los accidentes de tráfico. Según el departamento de prensa la Dirección de Tráfico del Ministerio del Interior ruso, entre el 1 y el 8 de enero, se produjeron en toda Rusia 2.600 accidentes de carretera con un saldo de 440 muertos, de ellos 18 menores. La presencia de alcohol en sangre se detectó en la mayoría de los casos.
El director del departamento de análisis de la auditora FBK, Ígor Nikoláyev, afirma que el Producto Interior Bruto (PIB) de Rusia pierde al año, debido a las vacaciones de enero y de mayo, la cantidad de un trillón de rublos (25.000 millones de euros). En otras palabras, señala Nikoláyev, «el presupuesto estatal recibe de menos 200.000 millones de rublos (5.000 millones de euros). Para hacerse una idea diré que el presupuesto anual para Sanidad es de 500.000 millones de rublos (12.500 millones de euros)».
Embarazos no deseados
El absentismo laboral hará que, por lo menos hasta final de mes, no se pueda hablar de un restablecimiento pleno de la actividad en Rusia. Las consultas de los médicos están ahora abarrotadas y también los gimnasios, en donde se intenta eliminar ingenuamente el exceso de peso en unos días. Como en años anteriores, se habrá disparado también el número de embarazos no deseados en comparación con el resto de los meses del año.











