Inicio
La Babel de los vinos
Vinos de España
Economía del sector
Inversión asequible
Revolución vitivinícola de Castilla La Mancha
El vino en el mundo
La nueva forma de beber
Arquitectura y vino
Profesionales del vino
Malvasía
Vinos destacados

Las catedrales del vino del siglo XXI combinan diseño, arte y funcionalidad

Un buen vino, además de ser realmente bueno, necesita también una imagen atractiva. Lección aprendida por un sector que no sólo ha dado un gran paso en cuanto a la aplicación de avanzadas técnicas vitícolas y de nuevas tecnologías en la elaboración vinícola, sino que cuida el vestido del vino, con una estudiada selección de botella, etiqueta, cápsula y corcho. Pero cuando una empresa quiere dar a conocer un gran vino, da un paso más: la construcción de una bodega que transmita su filosofía y pasión por el vino. Y es que no existe un gran vino sin imagen
 
BODEGAS CON FIRMA
Los grandes arquitectos sorprenden con espectaculares proyectos adaptados a las necesidades funcionales de las bodegas

Y es que no existe un gran vino sin imagen. Por ello, nombres de prestigiosos arquitectos reconocidos internacionalmente, como Calatrava, Moneo, Gehry, Mazières, Foster, Rogers... también participan del creciente interés que despierta la nueva cultura del vino, con algunos proyectos tan espectaculares y llamativos como adaptados a las necesidades funcionales de una bodega.

A pesar de que la arquitectura bodeguera ha experimentado en estos últimos años un verdadero boom, pues parece que no hay bodega que se precie que no cuente con un interesante proyecto sea o no realizado por un arquitecto de fama mundial, no hay que olvidar que ya en los orígenes del vino se realizaban importantes obras. Así, la localidad burgalesa de Aranda de Duero –indudablemente ligada a la Denominación de Origen Ribera del Duero–, cuenta con 5,5 kilómetros de bodegas horadadas en el casco histórico de la ciudad. Como uno de los principales reclamos turísticos de la localidad arandina el origen de estas bodegas subterráneas se remonta al siglo XIII. Como dato anecdótico, merece la pena destacar que en 1650 las bodegas de Aranda de Duero produjeron unos seis millones de litros de vino, una cantidad nada despreciable para la época. Para descubrirlas, sólo hay que acercarse a la localidad y acudir a alguna de las múltiples rutas que se realizan y en las que se explica la historia de estos monumentos históricos del vino.

También en la Denominación de Origen Calificada Rioja se encuentran bodegas, muchas de ellas en el casco urbano de pequeños pueblos que albergan en sus entrañas verdaderos laberintos con los que uno queda asombrado cuando empieza a bajar escaleras, la luz se va atenuando, la temperatura refrescando y se empieza a descubrir el corazón de una bodega con una larga tradición a cuestas. Esta sensación se experimenta cuando uno se adentra en la bodega Conde de los Andes, en la localidad riojana de Ollauri, de Bodegas Paternina. Fundada en 1896, se halla enclavada en la parte más alta del macizo montañoso en que se asienta el pueblo. Cuenta con los mejores calados-bodega, a 40 metros de profundidad, excavados en roca viva, donde los más antiguos datan de finales del siglo XVI. A lo largo de las bodegas se abren cuatro amplias cavas de 150 metros de longitud, cuya temperatura uniforme las hacen idóneas para la crianza de los vinos.

Es también en La Rioja, en Ábalos, donde han recuperado una bodega muy singular, ya que aunque los dueños pensaban que las primeras partes de su bodega podían ser del tramo final de la Edad Media, entre los siglos XIV y XV, tras limpiar los anexos a la prensa y el interior del calado, resulta que estas canalizaciones de la bodega son anteriores al siglo X y se sitúan en la Alta Edad Media, probablemente entre los siglos VII y VIII, en plena era visigótica. Estas instalaciones, un verdadero vestigio histórico, se utilizan para elaborar un vino denominado Xdt.

Sin embargo, la leyenda de las catedrales del vino se fragua con el despegue económico de los Vinos del Marco de Jerez, en Andalucía. Fue a finales del XVIII y principios del XIX cuando las bodegas del Marco construían bodegas que seducían a la vista. El escritor británico Richard Ford denominaba así esas magníficas construcciones como La Arboledilla de Barbadillo en Sanlúcar de Barrameda que, con esas impresionantes arquerías, ostenta además el título de ser una de las bodegas más altas del mundo. Ya no primaba sólo lo funcional, se buscaba la estética y espectacularidad, como la Mezquita de Bodegas Domecq en Jerez de la Frontera, así llamada por su parecido con el templo árabe de Córdoba y sus innumerables columnas y arquerías. Por lo que no era nada extraño que firmas de prestigio de la época dejaran su impronta en las construcciones para este sector. Contar con arquitectos de renombre no es, ni mucho menos, fruto de la actual vorágine constructora. Así, la Real Bodega de La Concha de González Byass en Jerez fue diseñada por el ingeniero galo Gustav Eiffel, que fue inaugurada en 1862 con motivo de la visita de la reina Isabel II de España a estas bodegas.

Visitas reales no faltan tampoco en nuestro tiempo. Por ejemplo, el rey Juan Carlos I, gran amante de los buenos vinos, inauguró en 2004 el Museo de la Cultura del Vino, Dinastía Vivanco, en Briones (La Rioja), que cuenta con una superficie de más de 9.000 metros cuadrados de exposición y más de 5.000 piezas que explican la historia milenaria del vino. Este templo de la historia del vino, que ha sido diseñada por el arquitecto Jesús Marino, sigue un orden lógico y bien pensado para hipnotizar al visitante e introducirle en el mágico mundo del vino.

La arquitectura vinatera no se abstrae de las nuevas corrientes que conjugan diseño, arte y funcionalidad. El padre del Guggenheim de Bilbao, Frank O. Gehry, ha realizado su primera incursión en el mundo del vino, al que se resistía a entrar, de la mano de Marqués de Riscal, en Elciego (Álava). Cuando los dueños de la bodega le ofrecieron un vino de 1929 –año del nacimiento de Gehry–, el arquitecto accedió maravillado a desarrollar el proyecto de esta bodega que ya se ha iniciado. La construcción recuerda al museo bilbaíno por el material utilizado, el titanio, que trata de reflejar la esencia del vino. De tonos rosados como el color del tinto, plateados como la cápsula de la botella y dorado por la malla que recubre los vinos de Marqués de Riscal, el edificio albergará un hotel de lujo, un restaurante, un balneario basado en la vinoterapia, un museo y tienda.

La bodega vallisoletana de Protos ha contratado al arquitecto británico Richard Rogers para que diseñe su nueva bodega, que estará construida en 2006 al pie del castillo de Peñafiel (Valladolid). Será un edificio que no competirá con la panorámica de la fortaleza –hoy Museo del Vino– y no desentonará con el entorno. La construcción, de cinco naves de distinto largo, tratará de imitar la forma elíptica del castillo.

Al arquitecto francés Philippe Mazières, artífice en España de las bodega Hacienda Monasterio (Ribera del Duero) y Viña Real de CVNE (Rioja), su pasión por el vino le sale por los costados, y eso se nota en sus creaciones. Concibe las bodegas como lugares de encuentro y de pasión, por lo que prefiere utilizar el término templos para describir a las bodegas, que no son simplemente centros de producción, sino lugares donde se elabora arte. El vino de alta gama de CVNE Pagos de Viña Real tiene su propia bodega, que tiene forma de tina, un edificio que combina arquitectura e innovación con la sabiduría y experiencia en la crianza de vinos de esta bodega construida en Laguardia (Álava).

Integración en el entorno
La obra de Rafael Moneo para la bodega navarra Chivite, en la finca Señorío de Arínzano, es otro de esos ejemplos en los que la arquitectura, aun al servicio de la funcionalidad, evoca el proceso de elaboración del vino de forma artística. Perfectamente integrada en su entorno, el Señorío –que cuenta con el palacio de Cabo de Armería, una ermita neoclásica y una casona del siglo XVIII– está construido en la línea de los “chateaux” franceses y está rodeada de más de 100 hectáreas de viñedo cultivados conforme a los criterios de la agricultura ecológica. Compromiso arquitectónico y también medioambiental, ya que en 1998 los propietarios de la bodega se pusieron en contacto con la Organización para la Defensa de la Naturaleza (WWF/Adena) para compatibilizar la explotación vitivinícola con el respecto al entorno.

Otro arquitecto español insigne, Santiago Calatrava, ha diseñado la bodega Ysios, en Laguardia. Calatrava la diseñó, explican desde la bodega, a través de la sublimación de las líneas de una hilera de barricas, que al igual que su interior, también sigue su estela vanguardista. Destaca así su cubierta ondulada que, a semejanza del paisaje de la zona, en una de las zonas más bellas de la Rioja Alavesa, integra a esta bodega en su orografía accidentada y se convierte en un icono y presagio de lo que se trama en su interior, un gran vino. Toda una muestra de creación arquitectónica en torno al mundo del vino que no viene sino a subrayar una cosa: el arte de hacer magníficos vinos.

En contraste con la línea moderna que se lleva ahora en la construcción de las bodegas encontramos otro tipo de instalaciones tradicionales en la Rioja. El ejemplo más claro es la que tiene Paternina en Ollauri “Bodega Conde de los Andes”. Sus origenes se remontan al siglo XVI. Están enclavadas en la parte más alta del macizo montañoso en que se sitúa Ollauri. Sus bodegas cuentan con calados excavados en roca viva a 40 metros de profundidad y poseen hermosos arcos de estilo mozárabe. El ambiente de la bodega de Conde de los Andes de Ollauri es indescriptible. A lo largo de las bodegas se abren cuatro amplias cavas de 150 metros de longitud cada una, con una capacidad para cuatro millones de botellas. Su temperatura uniforme a lo largo de todo el año la hace idónea para la crianza y conservación de los vinos de Reserva y Gran Reserva que en ella se alojan. La maravillosa conservación de esta histórica bodega la han llevado a conseguir el pasado mes de octubre el premio “Best of” por la restauración de sus calados.


Canales RSS

Copyright © ABC Periódico Electrónico S.L.U, Madrid, 2009.
Datos registrales: Inscrita en el Registro Mercantil de Madrid,
Tomo 13.070, Libro 0, Folio 81, Sección 8, Hoja M-211112, Inscripción 1ª - C.I.F.: B-81998841.
Todos los derechos reservados. ABC Periódico Electrónico S.L.U. contiene información de Diario ABC. S.L.
Copyright © Diario ABC. S.L., Madrid, 2009.
Reservados todos los derechos. Queda prohibida la reproducción, distribución, comunicación pública y utilización, total o parcial, de los contenidos de esta web, en cualquier forma o modalidad, sin previa, expresa y escrita autorización, incluyendo, en particular, su mera reproducción y/o puesta a disposición como resúmenes, reseñas o revistas de prensa con fines comerciales o directa o indirectamente lucrativos, a la que se manifiesta oposición expresa.