El Tribunal destaca el grado de confianza que tenía este procesado con Jamal Ahmidan «El Chino», para quien trabajaba en las obras de Chinchón antes citadas.
Además, «utilizaba vehículos situados en la esfera de dominio de Jamal Ahmidan, realizaba los encargos que le encomendaba y era conocedor de las tendencias radicales islamistas de aquél, de su dedicación al tráfico de drogas y de las presuntas actividades de falsificación de documentos personales y relacionados con vehículos».
En su declaración ante el juez, reconoció que participó en la construcción del zulo en la finca de Chinchón.
SENTENCIA:
La fiscalía pedía 38.972 años y le han condenado a 42.924