Aunque el auto de procesamiento llega a la conclusión de que este procesado no es uno de los autores materiales del atentado, sí ha estado en «contacto continuo» con varios de los acusados tras salir de prisión, donde radicalizó su comportamiento «por razones de tipo religioso derivadas de las exigencias del Corán».
Entre los indicios que figuran en la causa constan: la obtención de información sobre posibles objetivos, la aparición de sus huellas en un libro religioso, el hallazgo de fotos suyas tamaño carné y conversaciones telefónicas con varios procesados.
SENTENCIA:
La fiscalía pedía 12años y le han condenado a 12