Los indicios que existen contra este procesado se derivan de datos proporcionados a la justicia española a través de comisiones rogatorias, de información policial suministrada desde los países en los que se detectó su presencia o de las declaraciones que sobre él han hecho otros procesados.
Así, según las manifestaciones realizadas por un miembro del GICM, El Haski era uno de los líderes de este grupo en las fechas en las que se produjeron los atentados y además aseguró que había oído confesar a este ideólogo que la matanza «la había cometido su grupo», mostrándose por ello orgulloso.
Entre las finalidades de la célula que lideraba, se encuentra el conseguir voluntarios para realizar la «guerra santa» con la «absoluta garantía de que los que dieran su vida por la defensa de la religión musulmana conseguirían así el paraíso».
Es en este ambiente en el que El Haski animaba a sus discípulos a cometer atentados contra quien había atacado a su pueblo.
SENTENCIA:
La fiscalía pedía 38.962 años y le han condenado a 15