La mayor parte de los indicios que pesan sobre este procesado, considerado uno de los tres conspiradores de los atentados del 11-M, se basan en los contactos que mantuvo con otros procesados, como «El Tunecino», Basel Ghalyoun o Fouad El Morabit.
Detenido en Milán, se han acreditado en la investigación realizada en Italia «los comentarios» que con diferentes personas de su entorno radical islamista realizó en relación con los atentados de Madrid, sobre los que mostró tener conocimiento y cuya inspiración se autoatribuyó.
SENTENCIA:
La fiscalía pedía 38.962 años y ha sido absuelto