Confidente de la Guardia Civil, la Sala detalla un gran número de indicios que le vinculan con el 11-M.
Entre ellos, expone los contactos que mantuvo con los miembros de la trama asturiana desde principios del año 2003. Sirvió de enlace entre éstos y los integrantes de la célula islamista de Madrid y participó en varias reuniones en las que se negoció la compra del explosivo.
A finales de 2004, se desplazó con «El Chino» a Asturias, donde Suárez Trashorras les hizo entrega de la dinamita utilizada el 11-M
SENTENCIA:
La fiscalía pedía 38.968 años y le han condenado a 10