|
Momento crucial
A partir de los 12 años se produce un momento crucial para el desarrollo de nuestros hijos. Es un tiempo para seguir jugando juntos, colaborar, competir... Ya no son unos niños y el grupo se convierte en su principal referente. De cualquier modo, siguen necesitando compartir tiempo con su familia.
En este momento la comunicación con el adulto es fundamental para crear un estrecho lazo que asiente las bases de las relaciones futuras. Aunque nos parezca que él no se muestra especialmente interesado, conviene estar cerca, compartir sus juegos, conocerlos y saber porqué los encuentra atractivos. Ahora más que nunca debemos aprender a mirar su mundo desde su perspectiva, con los ojos que él lo hace para no alejarnos del entorno que le interesa y por supuesto de él.
Pero aquí no acaba la relación de las personas con el juego. Las personas necesitamos jugar durante toda nuestra vida, durante todas las etapas de nuestro desarrollo, ya que el juego es necesario para mantenernos aferrados a la vida, compartirla, descubrirla, conocerla y disfrutarla en su plenitud.
|