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Zaragoza tiene
en 2008 una cita con su propia historia. Junto al valor
que por sí mismos tienen la atracción de millones
de visitantes a Zaragoza dentro de dos veranos y el legado científico
y doctrinal que dejará la Expo para el debate mundial sobre
el agua, no cabe duda de que la muestra internacional supone el
gran salto de la capital del Ebro.
Ya se ha convertido
en lugar común hablar de que el gran evento de 2008 situará a
Zaragoza «en el mapa» junto a las grandes ciudades
europeas.
Con más de 660.000 habitantes, según los últimos
datos del padrón, la capital aragonesa vive ya un momento
de especial dinamismo que está atrayendo el interés
de las grandes empresas y que, previsiblemente, se acelerará en
los dos próximos años.
La llegada de la línea del AVE a Zaragoza, que comunica
con Madrid en hora y media y que antes de 2008 lo hará también
con Barcelona, y proyectos como la mayor plataforma logística
de Europa, Pla-Za, hacen ya en estos momentos de la ciudad una
de las urbes con mayor proyección de desarrollo de España.
La Expo 2008 confirmará este impulso. De hecho, una de las
claves del triunfo de la candidatura zaragozana fue el compromiso
explícito de las administraciones de destinar cuantiosas
inversiones para dotar a la ciudad de las infraestructuras necesarias.
lo que quedó plasmado después en un convenio que
detalla los 1.500 millones de euros que aportarán las administraciones
públicas —un 70 por ciento el Estado, un 15 por ciento
la Comunidad Autónoma y el 15 por ciento restante el Ayuntamiento—.
Junto a la propia construcción del recinto expositivo en
el Meandro de Ranillas, el acuerdo permitirá dotar a la
ciudad tanto de infraestructuras de comunicaciones —cierre
del tercer y cuarto cinturón de ronda, adecuación
de la salida hacia Huesca, modernización del aeropuerto,
plan de ferrocarril de cercanías...—; como medioambientales —adecuación
de los tramos urbanos no sólo del Ebro, sino también
de los afluentes Gállego y Huerva y del Canal Imperial de
Aragón, además del acceso al centro del Agua y el
Medio Ambiente de La Alfranca—; y culturales —Palacio
de Congresos, Espacio Goya, Teatro Fleta, Paraninfo de la Universidad,
Museo Pablo Serrano—, y otras dotaciones como la Ciudad y
Villa Expo para trabajadores y visitantes, entre otras actuaciones.
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