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ZARAGOZA
se abre al mundo con la Expo y lo hace con una amplia oferta tanto
en espectáculos como en contenidos temáticos.
El recinto de la Exposición Internacional de 2008, en el
Meandro de Ranillas, combinará todo ello para hacer de él
un espacio cargado de dinamismo.
El recinto se estructura en pabellones temáticos
y edificios de servicios. Entre los elementos más significativos
figurarán el pabellón-puente, que cruza el Ebro;
la Torre del Agua y el Acuario Fluvial. En el recinto se localizarán
también seis plazas temáticas independientes, de
unos mil metros cuadrados de superficie útil cada una de
ellas.
Estarán entre el Pabellón-puente y el Pabellón
de España.
El recinto de la Exposición Internacional abarca una superficie
de 250.000 metros cuadrados, junto a la que se extenderá el
parque de la Expo, de 1,2 millones de metros cuadrados.
Los distintos países participantes presentarán
su oferta en los pabellones habilitados a tal efecto. Esas propuestas
por países se combinan con las exposiciones que albergarán
los pabellones temáticos y que constituyen en sí mismos
auténticos espectáculos continuos.
Junto a ello, los visitantes podrán disfrutar
de otras alternativas de ocio, a caballo igualmente entre el espectáculo,
la cultura y la divulgación científica. Todo un cúmulo
de actividades y de propuestas con las que Zaragoza pretende captar
varios millones de visitantes en los tres meses en los que estará abierta
la Exposición Internacional. Sigue la estela dejada por
las Expo, que se dividen en dos categorías: las internacionales,
que será la que albergue Zaragoza; y las universales, como
la que acogió Sevilla en 1992.
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