La capital vizcaína tiene muchos atractivos si vas a quedarte en verano en ella. Pasear por su Gran Vía o por la ría vacía de gente, o bien visitar el Museo Gugghenheim son algunas de sus múltiples opciones, siempre acompañadas por sus sabrosos «pintxos» regados con un vaso de «txacoli».

El Museo Guggenheim de Bilbao (Foto: AFP)
Si quieres redescubrir el Gugghenheim, nuevas exposiciones te sirven de excusa perfecta para volver a encontrarte con el edificio diseñado por Frank Gehry. La exposición «Gluts», de Robert Rauschenberg (cuadro o esculturas donde el artista recoge el material de creación de sus obras de los vertederos), una representación de la obra del pintor naíf Henri Rousseau o las esculturas de gran tamaño de Anish Kapoor cohabitan hasta bien entrado septiembre u octubre. Atrévete un día a redescubrir alguno de los edificios más emblemáticos de tu ciudad, como la catedral de Santiago, la basílica de Nuestra Señora de Begoña, el Palacio de la Diputación Foral o el teatro Arriaga: todos son impresionantes edificios que ahora puedes mirar con mayor detenimiento. Además, podrás rastrear los pasos de escritores tan importantes como Miguel de Unamuno o Blas de Otero, que nacieron y pasaron parte de su vida en la ciudad. Su huella está impresa en sus casas natales,
en los cafés que frecuentaron... Y si Bilbao se te queda pequeño, siempre puedes tomar el tren e irte a Saturtzi, o tomar el coche y desplazarte hasta Guernica, otra de las ciudades más representativas de Vizcaya.
Por último, la Semana Grande de Bilbao, del 20 al 29 de agosto, será tu oportunidad para disfrutar de la mejor fiesta antes de volver a la rutina del trabajo (pincha para ver el programa completo). Uno de los espectáculos más destacables de la Semana será el cabaré «Pasión sin Puñales», donde Rossy de Palma será la maestra de ceremonias de un espectáculo muy provocativo. Si te gustan los musicales, antes habrás tenido la oportunidad de ver «Chicago», que entre el 12 de agosto y el 5 de septiembre se instalará en la ciudad.