A las 14.46 horas (06.46, en España) del 11 de marzo, un fortísimo terremoto de intensidad 9 en la escala de Richter sacudió el noreste de Japón. Apenas unas horas después, un terrorífico tsunami, con olas de hasta diez metros de alto, arrasó varias ciudades de la costa nipona. Semanas después, Japón empieza el lento proceso de reconstrucción, de limpiar heridas, enterrar a los muertos y tratar de seguir adelante con su vida.