Han pasado ya casi doce años desde que “La Macarena” de Los del Río hiciera furor en la Convención Demócrata de Chicago en los tiempos de Clinton-Gore, pero la música sigue siendo uno de los ingredientes fundamentales en toda campaña. En España, los partidos suelen ser prisioneros de sus sintonías, pero en Estados Unidos es muy habitual el uso de canciones de grandes artistas.
La música es una de las herramientas más poderosas para conectar y evocar sensaciones en las personas. Una canción es capaz de cambiar o intensificar el estado de ánimo de quien la escucha. A través de ella, se puede emocionar, alegrar, entristecer, relajar o ilusionar. En esta campaña podemos encontrar canciones de todo tipo, modernas, clásicas, de solistas y de grupos americanos o de bandas británicas, irlandesas o suecas: desde Elvis Presley hasta The Postal Service pasando por Celine Dion, ABBA o U2. Muchas tienen ritmos que invitan a bailar, algunas juegan con los conceptos que el candidato quiere representar y otras forman parte de la historia de Estados Unidos.
Aquí podemos ver y escuchar una pequeña selección de las canciones que están ambientando esta campaña:
Hillary Clinton: “You and I”, de Celine Dion.
John McCain: “Go Johnny B. Good”, de Chuck Berry.
Barack Obama: “Move on up” de Curtis Mayfield.
Mitt Romney: “Suspicious Minds”, de Elvis Presley.
John Edwards: "Pride (in the name of love)", de U2.
ike Huckabee:“Sweet home Alabama”, de Lynyrd Skynyrd . Rudy Giuliani: “Eye of the tiger”, de Survivor.