Hace 9 meses, con motivo del “Supertuesday” iniciábamos este blog con la intención de seguir la evolución de la campaña electoral americana. Pretendíamos acercar las elecciones estadounidenses al público español y estamos muy satisfechos con el resultado.
En este tiempo hemos asistido a un proceso electoral histórico, que va a cambiar el rumbo de Estados Unidos. Queremos daros las gracias por seguirlo con interés y por las sugerencias y los comentarios que nos habéis hecho llegar. También queremos dar las gracias a ABC.es por darnos la oportunidad de compartir con vosotros nuestra pasión por la política americana.
La política americana puede enseñarnos muchos aspectos positivos. Esperamos que estas elecciones sirvan para que en otros países los ciudadanos se conviertan también en los mayores protagonistas de las elecciones. Por tanto, cerramos –de momento- “Barras y Estrellas”, pero seguiremos en el blog de MAS Consulting, Comunicación Electoral, hablando y reflexionando sobre la comunicación política que se hace en todo el mundo.
Muchas gracias y hasta pronto.
PD. Inauguramos el blog con el vídeo que a la larga se convirtió en el más popular de toda la campaña y queremos despedirnos de la misma forma:
Claro que pudo. El grito de guerra de «Yes we can» resonó el martes con fuerza en todo Estados Unidos. La victoria de Barack Obama fue aplastante y, por ello, la Historia le tiene reservado un brillante capítulo en el que ha entrado ya por la puerta grande. Tras una agotadora contienda electoral, asistimos a dos discursos que van a tener un efecto muy positivo en la democracia de Estados Unidos. Obama lo expresó de manera muy clara: «Nuestra fortaleza radica en el poder de nuestras ideas: democracia, libertad, oportunidad y esperanza». Y anoche quedó claro que no son sólo palabras bonitas.
Primero lo demostró John McCain, el candidato republicano que ha peleado, una vez más, hasta el final. Su discurso ilustró a la perfección la grandeza y la talla de este hombre. Con elegancia, señorío y humildad asumió su derrota, se responsabilizó de los errores y agradeció a su familia y sus colaboradores el apoyo en esta vertiginosa campaña. Desde Europa muchos líderes políticos deberían guardar este discurso y tenerlo a mano en los momentos difíciles.
Uno de los mensajes más repetidos en los últimos meses por el republicano fue el de «Country first» -el país lo primero-, y ese ha sido el espíritu que ha demostrado a lo largo de su vida. Y anoche no fue una excepción. Lo primero que hizo fue felicitar a Obama, al que se refirió como «mi presidente» y animó a los suyos a apoyar al nuevo comandante en jefe. Ese instante condensa la fortaleza de la democracia americana a la que se refería Obama. Un país, donde la figura del presidente está por encima de las luchas partidistas y en el que los símbolos son de todos y sirven para unir y no para dividir.
Obama, por su parte, demostró una vez más ser consciente de que la figura presidencial ha de servir para integrar a todos, a republicanos, demócratas e independientes. Estados Unidos tiene mucho que aportar al mundo. Por ello, uno de los grandes retos de la nueva Administración será en el terreno internacional: mejorar la imagen del país más allá de sus fronteras. En unos momentos históricos convulsos, el mundo sigue necesitando a Estados Unidos. Por ello, la promoción de los valores que nutren la democracia americana puede ser el bálsamo para muchos de los conflictos globales de nuestro tiempo
La campaña toca su fin. Ha sido más de un año y medio de una carrera de fondo en la que sólo dos candidatos han llegado al final. Hemos asistido a una contienda con muchos momentos dramáticos, divertidos y también inesperados. Hoy hemos tenido otro de ellos cuando se ha conocido la noticia del fallecimiento de la abuela de Barack Obama, quien no ha podido contener las lagrimas en un discurso recordando a la mujer que le crió. Por muy pocas horas no ha podido acompañar a su nieto en el día más importante de su vida.
Mañana no sólo está en juego el futuro inquilino de la Casa Blanca, sino el destino del país más poderoso de la Tierra. El resultado influirá directamente en la vida de millones de personas de todo el mundo. Pero mañana, por encima de los anuncios de televisión, los artículos en prensa y las encuestas de intención de voto, será el turno de las personas. Millones de ciudadanos anónimos tendrán la capacidad de elegir su futuro. Ahí radica la grandeza de la democracia. Un hombre, un voto. Estados Unidos es un gran país por su sistema político, su Historia y su tradición. Por ello, independientemente de quien gane mañana, la gran vencedora será la Libertad.
Una de las preguntas que está en el ambiente en Washington es "¿qué planes tienes para mañana por la noche?". Hay preparadas todo tipo de fiestas: de universidades, de fundaciones, de asociaciones...en bares, en hoteles, en sedes de empresas, etc. Estados Unidos se prepara para vivir uno de los días más importantes de su Historia y nadie quiere perdérselo.
El ticket republicano va a darlo todo en estas últimas horas de elección. Hoy tienen por delante una jornada asfixiante, tanto para John McCain como para Sarah Palin, que van a recorrer un total de 12 estados, a los que habrá que estar muy pendientes: