ABC.es

EL EXTERIOR

AL AIRE LIBRE SIN SALIR DE CASA

TEXTO JORGE ABAD 

Viviendo en un país con tantos meses de sol como el nuestro, tener una terraza amplia o un jardín es un verdadero placer. Un lugar donde relajarnos, donde estar con los amigos o donde los más pequeños puedan jugar lejos de nuestras preocupaciones.Y sus posibilidades decorativas son enormes. 


El jardín o la terraza de nuestra casa serán siempre uno de los espacios en los que más tiempo vamos a pasar. Por eso debemos convertirlo en un 
lugar confortable y cómodo y hacer todo lo posible para que el fresco o la lluvia no nos obliguen a quedarnos bajo el techo de la vivienda. 

Nunca está de más recordar que los muebles que coloques en el exterior deben ser completamente resistentes al agua y al sol. Si te decides por el plástico, por la resina sintética o por el hierro, aluminio o loom (aluminio cubierto de celulosa) sólo tendrás que darle, en el caso de los metales, una pintura antióxido. Pero sí necesitas más cuidado si lo que quieres son muebles de madera. Este material siempre es más cálido y acogedor, y se fusiona muy bien con el jardín, pero es menos resistente que el resto de materiales y un poco más caro. 

Lo primero que has de saber es que la luz directa y sobre todo la humedad es el peor enemigo de los muebles de madera. Los más utilizados son el iroco (una madera de origen africano) o la teca (procedente sobre todo del sudeste asiático, de países como Birmania, Laos o Vietnam). Son maderas resistentes, capaces de soportar calor y humedad, pero no son invulnerables: tendrás que tratarlas con aceites una vez al año para darles hidratación y aportarles una protección extra. 

Los muebles más habituales en los espacios exteriores son las sillas (plegables o no), los sillones, las mesas (bajas o altas) los bancos y las tumbonas, 
aunque también puede haber espacio para hamacas, columpios y las barbacoas. Y no te olvides de tener a mano una buena sombrilla, porque te permitirásentarte en cualquier parte del jardín sin atender a los rigores del sol. Una de sus variantes, la sombrilla calentadora (la que vemos en las terrazas de muchas cafeterías y restaurantes) te permitirá alargar las veladas en la terraza sin preocuparte del fresco de la noche. 

Un suelo firrme 

Las posibilidades para el pavimento de exteriores van desde la piedra natural (pizarras, cuarcitas, granitos) a los adoquines o las baldosas de barro, pasando por las baldosas de hormigón, que son las más recomendables para colocar en las zonas de más tránsito, porque son muy resistentes al peso. En cualquier tienda especializada podrás encontrar un amplio catálogo no sólo en materiales, sino también en texturas y colores. La madera también se puede utilizar, sobre todo en láminas, pero siempre tendrá que ser una resistente al agua y la putrefacción, como el pino. Además, deberás realizar un barnizado 
periódico para su mantenimiento. 

Una de las alternativas a estas superficies más tradicionales es el caucho, muy apto sobre todo para las zonas en las que juegan los niños. Es perfecto, por ejemplo, si tenemos un parquecito infantil con columpios. Las baldosas de caucho atenúan perfectamente los golpes y además evitan los resbalones. Requieren poco mantenimiento y 
se instalan fácilmente. 

Un poco de intimidad 

La mejor forma de aprovechar los espacios exteriores de una vivienda es colocar una pérgola. Además de para protegernos de la lluvia y crear sombra –fundamental en verano-, nos va a servir para crear un espacio más íntimo, inaccesible a las miradas de los vecinos curiosos, y además permite la 
colocación de plantas trepadoras, que aportan frescor y un clima mucho más salvaje. 

Las pérgolas más habituales son las realizadas en madera, en forma de armazón, pero tam-bién hay estructuras de metal sobre las que podemos colocar 
un toldo. Las hay simples, para cubrir pequeños rincones o terrazas, y dobles y triples, propias de jardines más grandes y que ofrecen más posibilidades decorativas, ya que incorporan rejillas y celosías. Normalmente se hacen a medida, aunque también se compran las piezas hechas, para que la puedas montar tú mismo. 

Las pérgolas hechas al estilo y con el mismo material que la casa son un elemento perfecto de transición entre el interior y el exterior. Se pueden pintar –con pintura resistente al agua o bien lacada- del color que deseemos, y si decidimos colocar en ella alguna especie trepadora le dará un toque muy especial. Eso sí, ten en cuenta que por ejemplo las enredaderas tardan 3 ó 4 años en cubrir completamente la pérgola, así que mientras tanto puedes colocar en ella cestas colgantes. 

Además de en las pérgolas, las celosías se pueden colocar en casi cualquier lado del jardín o terraza. Suelen ser de madera, aunque también las hay disponibles en otros materiales, como el PVC. Las celosías pueden utilizarse para crear ambientes, separando o tapando zonas, y también 
para proteger las plantas de elementos meteorológicos como el viento o la lluvia intensa. 

Además ofrece muchas posibilidades al jardinero: las plantas pueden trepar por ellas, haciendo un “jardín vertical”, o bien pueden servir de soporte para colgar macetas. 

Date un baño 

Uno de los elementos más apreciados –sobre todo por los más pequeños de la casa- de los grandes espacios exteriores de las viviendas son las piscinas. 
No hace falta tener una gran finca para disfrutar de un chapuzón o refrescarse cuando llegan los primeros calores de la primavera. Un tamaño de 8 metros por 4 ya es más que suficiente para una piscina que nos garantizará momentos de placer. Su forma puede ser rectangular, lo que nos permitirá nadar con más facilidad, pero las ovaladas e irregulares son las que más gustan a los niños. 

Y si van a ser los más pequeños los que más utilicen la piscina, debemos prestar especial atención al pavimento que colocaremos en la zona contigua. Lo último son los cantos de río a los entarimados de madera (que debe ser resistente a la humedad, como la teca), pero el suelo de cemento (siempre con tratamiento antideslizante) es una de las opciones más utilizadas.

Aprovecha todos los rincones 

Algo que cada vez se ve más en los jardines, sobre todo en los de diseño más moderno, son las rocallas, es decir, las composiciones de rocas y plantas. Las rocallas son muy apropiadas para sacarle un partido estético a las zonas menos aprovechadas del jardín, como las pendientes o los montículos. Las plantas 
más apropiadas para las rocallas son las coníferas enanas o los arbustos de porte bajo. Normalmente las rocallas se colocan en zonas soleadas, y las piedras más empleadas son los granitos y las calizas. 

Los cantos rodados, en este caso, no son aconsejables, porque no dan un aspecto natural. Lo más importante sin embargo para una rocalla es su drenaje, así que deberemos colocar arena e instalar canales de vaciado, para que no se inunde y se estanque el agua cuando llueva. El riego suele hacerse con goteo o con microdifusores.



 

MENU

 

INICIO

 

Feng Shui


Salones

 

Alfombras

 

Sofás

 

Espacios abiertos

 

Iluminación

 

Dormitorios

 

Dormitorios Infantiles

 

Tapizados

 

Cocinas

 

Baños

 

Chimeneas

 

El exterior

 

Enlaces

 

Gente y Ocio

 

Guía Decoración 2007

 

Interiorismo

 



Canales RSS

Copyright © ABC Periódico Electrónico S.L.U, Madrid, 2009.
Datos registrales: Inscrita en el Registro Mercantil de Madrid,
Tomo 13.070, Libro 0, Folio 81, Sección 8, Hoja M-211112, Inscripción 1ª - C.I.F.: B-81998841.
Todos los derechos reservados. ABC Periódico Electrónico S.L.U. contiene información de Diario ABC. S.L.
Copyright © Diario ABC. S.L., Madrid, 2009.
Reservados todos los derechos. Queda prohibida la reproducción, distribución, comunicación pública y utilización, total o parcial, de los contenidos de esta web, en cualquier forma o modalidad, sin previa, expresa y escrita autorización, incluyendo, en particular, su mera reproducción y/o puesta a disposición como resúmenes, reseñas o revistas de prensa con fines comerciales o directa o indirectamente lucrativos, a la que se manifiesta oposición expresa.