ABC.es

 

 

El Futuro fue Ayer
Por José Antonio Zarazalejos

El periodismo escrito —ese que hacemo los periódicos y que dicen está en un trance casi agónico— tiene la obligación de ser prospectivo, es decir, de indagar más que en lo que ha pasado en lo que va a suceder. Este suplemento especial de ABC trata de ofrecer a nuestros lectores un agenda de acontecimientos con fecha en 2007, de entidad pública y con consecuencias diferidas. No es un calendario, ni un elenco de previsiones. Se trata de un ejercicio de indagación en las brumas del futuro que —a la velocidad actual de los acontecimientos— se convierte en un presente con apetencias de convertirse de inmediato en pasado.

Todo corre demasiado en este mundo globalizado y transido por las nuevas tecnologías de la información que acortan distancias y hacen del tiempo una barrera casi inexistente. La televisión a base de imágenes; la radio con el sonido en directo; la red con su apabullante oferta de datos, ocio y servicios y la telefonía móvil que nos interconecta de modo permanente, no dejan espacio —aparentemente— a la reflexión mediante la lectura.

Ahí entramos en juego los periódicos para reivindicar un espacio con el lector que sea exclusivo y le exija lo que los demás le perdonan: concentración y un diálogo bilateral y mudo —a veces, también sordo— entre el que lee y las páginas de papel. Creemos que aquellos —y son millones— que tienen fe en el poder de la lectura encontrarán en prospecciones como la que hoy ofrece ABC una forma de adecuar su vida, sus actividades, sus intereses y sus curiosidades en los próximos doce meses de 2007.

Saber qué va a ocurrir y desentrañar sus posibles consecuencias es una forma de vivir intelectualmente activa y participativa. No será lo mismo qué partido gane o pierda las elecciones municipales en España; tampoco resultará indiferente quién sea elegido presidente —acaso, presidenta— de la República francesa; tampoco cómo evolucionarán los conflictos bélicos en el mundo, ni de qué forma se desarrollarán los grandes vectores de la economía mundial.


El mundo ha superado el primer lustro del siglo XXI que, como casi todos los comienzos seculares, ha sido convulso y, en muchos aspectos, trágico. Se estrenó con un hecho insólito y brutal como fue el 11-S en los Estados Unidos y, a partir de aquel gran suceso, se ha desencadenado toda una serie de hitos a cada cual más estremecedor. Esta siendo éste un siglo con un protagonista hasta ahora silente: el Islam, una religión, pero, sobre todo, una fe totalizadora de lo cotidiano, de lo político y hasta de lo económico. Creo que, con la apertura de Asia a la modernidad y al sistema capitalista —pese a sus peculiaridades—, el islamismo representa el gran reto del futuro en el mundo. Se trata de una creencia con más de mil millones de adeptos que no ha pasado por el cedazo de una Ilustración ni de un Renacimiento y que devuelve a muchas sociedades a la Edad Media mientras la tecnología y la investigación hacen que el individuo se convierta en Occidente en un ser con unas superioridades respecto de tres generaciones anteriores realmente sobrecogedoras.

El fortísimo contraste entre tradición integrista —la islamista— y el desenvolvimiento de las técnicas de la más variada naturaleza está produciendo un enorme malestar en el mundo que se superpone a otros malestares que han mostrado la resistencia a la inercia de los equilibrios planetarios: la brecha entre el Medioevo y el futuro, se añade a la abierta entre ricos y pobres y a la llamada «brecha digital» que consiste en la abundancia tecnológica de unos y a la miseria de otros.


Debemos ser conscientes de que vivimos en un mundo preñado de riesgos y peligros, que se en cuentra en una fase previa a explosiones descontroladas cuyos síntomas son, no sólo la desigualdad, sino otros tan expresivos como la inmigración, la alteración de los roles tradicionales entre hombres y mujeres, la evolución de los grandes conceptos —«moral», «familia», «nación», «identidad»— y las enormes posibilidades que ofrece la movilidad de los ciudadanos —ya se puede viajar al espacio si se dispone del dinero suficiente para abonar el pasaje—. Acaso vaya llegando el momento —y 2007 podría suponer el punto de inflexión— en el que debamos meditar acerca de la condición humana en sus dimensiones más intangibles, menos materiales y más atentas a su enriquecimiento personal y colectivo. No estoy hablando de trascendencia, ni, por lo tanto, de creencias, pero sí que me remito a un entendimiento menos maquinista y más sublimado de lo humano.

La llamada moda «slow» —la moda de la vida conducida con lentitud— así como la sugestión que provocan determinados modos de vida más introspectiva y meditativa, son, probablemente, defensas naturales o espontáneas a modos de afrontar la existencia que se parecen más a una pelea con el entorn

o que a una convivencia razonable y racional con los semejantes y la naturaleza que nos rodean.
Echemos una mirada a lo que puede que ocurra en 2007 —algunos sucesos acaecerán con seguridad— y veamos la forma de insertar nuestros intereses, vivencias e inquietudes en ese marco previsible de aconteceres. Hagámoslo para entender nuestro tiempo, pero también para aspirar a cambiarlo en lo que tiene de época descontrolada, violenta, descubridora, audaz, bélica, móvil e impertinente. Convirtámonos en protagonistas —a escala reducida pero tan irrepetible como la esencialidad propia— de ese tiempo que viene y determinémonos a jugar las bazas que en nuestras manos estén por hacer mejores las buenas previsiones de 2007 y evitar las malas. Les propongo una ejercicio de voluntarismo, desde luego, pero vivir sin aspiraciones imposibles es vulgar y frustrante.



 

SERÁ NOTICIA...

 

INICIO

 

El Futuro fue ayer

 

España

 

Internacional

 

Economía

 

Cultura

 

Ciencia

 

Deportes

 

Gente

 

TV

 

Enlaces

 

Especial Navidad 2006

 

2006 según Mingote


Canales RSS

Copyright © ABC Periódico Electrónico S.L.U, Madrid, 2009.
Datos registrales: Inscrita en el Registro Mercantil de Madrid,
Tomo 13.070, Libro 0, Folio 81, Sección 8, Hoja M-211112, Inscripción 1ª - C.I.F.: B-81998841.
Todos los derechos reservados. ABC Periódico Electrónico S.L.U. contiene información de Diario ABC. S.L.
Copyright © Diario ABC. S.L., Madrid, 2009.
Reservados todos los derechos. Queda prohibida la reproducción, distribución, comunicación pública y utilización, total o parcial, de los contenidos de esta web, en cualquier forma o modalidad, sin previa, expresa y escrita autorización, incluyendo, en particular, su mera reproducción y/o puesta a disposición como resúmenes, reseñas o revistas de prensa con fines comerciales o directa o indirectamente lucrativos, a la que se manifiesta oposición expresa.