en abc.es
ACTUALIDAD    OPINIÓN    AL MINUTO    GENTE&OCIO    PARTICIPACIÓN    EDICIONES
Inicio
ludomecum.com
La importancia del juego
Juego y familia
A cada edad un juguete
juguetes por edades
De 0 a 12 meses
De 12 a 24 meses
De 2 a 3 años
De 3 a 6 años
De 6 a 8 años
De 8 a 12 años
Más de 12 años
A cada edad un juguete
El mejor juguete no es el más caro, sino el que mejor se adapta a la personalidad, edad y madurez del niño, y que le permita, ante todo, jugar con su familia

Los juguetes constituyen instrumentos idóneos para estimular las capacidades psíquicas, emocionales y motoras del niño. En palabras de Jean Châteu, analista de referencia del juego infantil, «un niño que no sabe jugar es un pequeño viejo y será un adulto que no sabrá pensar». Con la premisa siempre presente de que el niño no juega con el objetivo de preparse para afrontar el futuro, conviene tener en cuenta que jugar desarrolla en el pequeño valores como el sentido cívico o el estímulo de la voluntad.

Los padres y educadores tienen en este sentido el papel de tratar de que la actividad lúdica contribuya a fomentar óptimamente todas las facetas del niño en armonía con sus fases de crecimiento.

Cómo debe ser un juguete
La elección de los juguetes adecuados para cada niño cobra especial importancia en estas fechas. Sin embargo, no hay que preocuparse innecesariamente: conocer al niño y el sentido común nos harán llegar al más adecuado.

Al comprar un juguete nuevo, cabe tener en cuenta algunas consideraciones. En primer lugar, para tener éxito, un juguete debe estar cercano al mundo inmediato del pequeño y a su forma de imaginación. En definitiva, la actividad que proponga el juego debe ser atractiva para el niño, ya que juega para divertirse y no para aprender.

No deben olvidarse los gustos y preferencias del pequeño. Para conseguir una buena adecuación del juguete al niño es necesario conocerle bien. Por ello, es imprescindible dedicar tiempo a jugar con los hijos.

En cuanto al crecimiento del niño, conviene regalar juguetes que desarrollen aspectos concretos de su personalidad, pero también algunos que complementen sus tendencias más acusadas

Para poder comercializarse, los juguetes deben ir provistos de la marca CE. Este símbolo externo permite suponer que el juguete cumple las disposiciones de la Directiva y que, salvo prueba contraria, garantiza la observación de los requisitos legales sobre seguridad de sus usuarios.

Al comprar un juguete hay que atender a su diseño, forma y color, ya que favorecen la motivación. Además, los más apreciados son aquellos que sirven para jugar con otros niños.

En definitiva, el mejor juguete no es el más caro, si no el que mejor se adapta a la personalidad, edad y madurez del niño. Y el que le permita, ante todo, jugar con su familia.