Fueron Reinas con mando en plaza en tiempos muy distintos de los actuales. Isabel de Castilla y Toda Áznar son ejemplo de mujeres de carácter, que contribuyeron a consolidar la institución de una Monarquía en España que hunde sus raíces en lo más hondo de nuestra historia.
POR ÁNGELES DE IRISARRI. ESCRITORA
Conocida con el sobrenombre de la Católica. Fue hija del Rey Juan II de Castilla y de su segunda esposa Doña Isabel de Portugal. No le correspondía ser Reina, pero llegó al trono porque su hermanastro Enrique IV falleció, según unos, sin sucesión y, según otros, dejando una hija, llamada nada más nacer Juana la Beltraneja, pues se acusó de adulterio a la Reina Juana de Portugal, segunda mujer del Monarca, con don Beltrán de la Cueva, aunque parece que el padre fue otro hombre, un dicho don Pedro de Castilla. (sigue)
Mujer que fue del Rey Sancho Garcés I. Al regreso a Pamplona del Rey Fortún el Tuerto, que había permanecido veinte años preso en la ciudad de Córdoba en tiempos del emir Abd-Alláh, comoquiera que se retiró al monasterio de Leyre y, según los cronistas, no gobernaba, Sancho Garcés, acompañado de su esposa, organizó un ejército para derrocarlo y nombrarse Rey. Hecho que tuvo lugar en la llamada «suplantación», cuando los ejércitos del Monarca legítimo se pasaron al bando rebelde, después de que Sancho adujera los derechos de su esposa al trono, pues que era nieta del citado Don Fortún. (sigue)