miércoles 16 de abril de 2008
Valoración:
Utilización de la mujer
Me da la sensación como mujer que desde el Gobierno se está utilizando nuestra imagen para obtener beneficios, votos y popularidad. Si desde el Ejecutivo y otros estamentos todavía no se han dado cuenta de que las mujeres, al igual que los hombres, somos personas, mal vamos. Algunas personas están más o menos capacitadas para desarrollar según qué tipo de tareas, responsabilidades, acciones, etcétera, en base a su capacidad de oratoria, inteligencia, capacidad de sacrificio y un largo etcétera, pero dichas cualidades nada tienen que ver con el sexo de las mismas. Querer equiparar puestos de trabajo al 50 por ciento, ocupados por mujeres y hombres, es patético y rocambolesco, y responde sólo al interés del Gobierno populista que tenemos. Los puestos deben ser cubiertos por personas válidas. Si son todo mujeres, fantástico. Si son todo hombres, fantástico. Si están mezclados... Mientras hagan bien su trabajo, qué más nos da con qué sexo nacieron. Mucha ley orgánica contra la violencia machista, pero el mismo Gobierno está utilizando la imagen de la mujer para su propio beneficio. Está discriminando a mujeres y hombres por igual al cubrir vacantes dependiendo del «cupo» de hombres y mujeres, sin tener en cuenta quiénes gozan de mejor preparación para cubrir el cargo.
Las mujeres, como personas que somos, deberíamos exigir al Gobierno que nos tome más en serio, que no somos menores de edad indefensos que necesitan que les saquen las castañas del fuego. Menos demagogia y más acción. No hace falta que nos «ayuden» con favoritismos. Que nos dejen volar. Que nos dejen ser como somos. Y que nos dejen, desde la igualdad entre sexos sin favoritismos para nadie, acceder a los puestos por nuestros méritos propios.
Cristina Tenas Rosell
Palma de Mallorca
«El país», en defensa de Aizpeolea
Hemos leído con disgusto en este periódico el artículo «Del maltrato al abismo» en el que Hermann Terscht ataca, a nuestro juicio de manera inoportuna y gratuita, a nuestro compañero Luis R. Aizpeolea. Lo hace por una entrevista publicada en «El país» a Jesús Eriguren el pasado 6 de abril. Queremos mostrar nuestra indignación por las lamentables descalificaciones del columnista y llamar la atención sobre el peligro y la irresponsabilidad que supone señalar con tanto descaro a un colega, más cuando un asunto tan delicado como la lucha contra ETA está por medio. No deberíamos en nuestra profesión propiciar ni alentar insultos y descalificaciones entre profesionales como moneda de cambio, al menos no es nuestro estilo. Más como cuando en el caso de Aizpeolea y de un periódico como «El país», la derrota del terrorismo y la conquista definitiva de la libertad en Euskadi supone tantos esfuerzos y sacrificios equiparables a otros medios de comunicación, como el suyo propio. Por nuestra parte, hemos sufrido y sufrimos cada día la violencia y el ataque de ETA en nuestras propias carnes con atentados a compañeros y mermas en su vida cotidiana.
Todos estamos en el mismo bando. Es de justicia reconocerlo.
El Comité de Redacción
de «El país»
La balanza fiscal
de Barcelona
Zapatero ha prometido la publicación de la balanza fiscal de Cataluña con el resto de España, pero sería deseable que también se publicaran otras balanzas fiscales, como la de Barcelona con el resto de Cataluña. Los barceloneses pagamos mucho más en impuestos al Gobierno catalán de lo que recibimos de éste porque miles de millones recaudados en Barcelona y su área metropolitana se van cada año hacia las comarcas catalanas del interior para construir allí infraestructuras y servicios sociales. Nunca he oído a nadie de CiU o ERC denunciar este «expolio de Barcelona». ¿Por qué no cuestionan ese enorme esfuerzo de solidaridad con la Cataluña interior mientras se escandalizan con la solidaridad con el resto de España? ¿Por qué tengo que ser solidario con alguien de Valls y no puedo serlo con alguien de Teruel? Si se publican las balanzas fiscales, que se publiquen todas y no sólo las que les interesa a los nacionalistas.
José Aparicio
Barcelona

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