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YouTubeAsí se cocina el sándwich hipercalórico que «mató» a Elvis Presley

El cantante falleció el 16 de agosto de 1977 por un paro cardíaco. Este pudo haber sido provocado -entre otras cosas- por la gran cantidad de calorías que el estadounidense tomó a lo largo de sus últimos días de vida

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Una pelvis de infarto, una voz inolvidable y, para su desgracia (pues odiaba que se lo recordaran) una buena cantidad de kilos. Si por algo destacó Elvis Presley durante la última etapa de su vida fue por haberse vuelto un poco más ancho de lo que había sido en su infancia. Pero no era para menos, pues disfrutaba metiéndose entre pecho y espalda algunas recetas tan hipercalóricas como la del «sándwich Elvis». Llamado así por ser su favorito, este emparedado contaba con el 92% de la grasa que debe ingerir un adulto de forma diaria y estaba elaborado principalmente con plátano y bacon. Así se afirma en decenas de vídeos de YouTube.

Dicha bomba de calorías era tan grasienta que, según se dice, pudo colaborar en su muerte prematura, cuyo aniversario se celebra este 16 de agosto. Con todo, a día de hoy es imposible poner la mano en el fuego (o en el grill) por esta teoría, pues también se baraja que el infarto que hizo que el «Rey» se fuera al otro barrio fue producido debido a la ingente cantidad de medicamentos que se tomaba. A un lado quedan las leyendas que afirman que aún sigue vivito y coleando por Estados Unidos.

No obstante, lo cierto es que no sería raro que la comida hubiese colaborado en su muerte, pues, en los últimos años de su vida, solía ingerir hasta un total de 12.000 calorías al día. Esta cantidad es considerablemente superior a las 2.000 que, según los nutricionistas, debe comer un hombre adulto para estar completamente sano.

Calorías o medicamentos, lo que es tan cierto como su capacidad para bailar es que Elvis disfrutó demasiado comiendo en la última etapa de su vida. Manul Bellón así lo explica en «El ABC del rock»: «El mundo vio a un Elvis Presley que había engordado y que vestía con trajes poco favorecedores. Un Elvis cuya vida privada estaba llena de excesos: comida, mujeres, drogas médicas.... Excesos que su legión de empleados ocultaban al público».

El sándwich de la muerte

En el caso de este sándwich, la leyenda dice que el «Rey» solía dar buena cuenta de al menos dos de ellos por jornada.

Con todo, y a pesar de las habladurías, también existen testimonios como el del cantante Joe Esposito (amigo de Elvis) que afirman lo contrario. «¡Tal y como se cuenta parece que era todo lo que comía! Aquel sándwich era un “regalo” que se hacía de vez en cuando, pero no se comía cinco o seis de ellos al día, sino uno. Eso si, cuando te lo comías, te sentías como si pesases un kilo más», destaca el músico en declaraciones recogidas por Pamela Clarke Keogh en su obra «Elvis Presley: The Man. The Life. The Legend».

Lo que sí está claro es que lo adoraba. De hecho, la leyenda cuenta que le gustaba tanto que, en una noche de 1971, viajó junto a dos policías desde California hasta Denver para probar uno de estos bocadillos en su restaurante favorito. ¿La razón? Los agentes le dijeron que nunca habían probado tal manjar, por lo que el cantante decidió darles un paseo en su jet privado. Cuando el trío llegó al lugar, Elvis pidió que les preparasen 22 emparedados. Esta fiesta de las calorías terminó con champagne, bebidas alcohólicas de todo tipo y, muy probablemente, una resaca de caballo.

Últimos días

La comida y las drogas acabaron con Elvis. Sus últimos días mostraron a un cantante cansado, derrotado y excesivamente pasado de peso. De hecho, los kilos de más le impidieron incluso cantar y bailar. Con el paso de las semanas, empezó a ser costumbre en él dar los conciertos sentado. Y es que, de otra forma, la falta de aire le impedía acabar las canciones.

A nivel emocional el peso de su divorcio no le ayudó a mejorar su estado de ánimo. Lo mismo que el alejamiento de su hija.

Finalmente, un 16 de agosto de 1977 Elvis Presley murió en su baño. Según el forense, por un infarto. «Más de 75.000 personas acudieron a su entierro en el cementerio de Memphis. Para evitar el saqueo de las tumbas, como en efecto estuvo a punto de ocurrir pocos días después de las exequias, muy pronto su cadáver sería llevado a Graceland», añade el autor.

El «Elvis», en cinco pasos

Ingredientes

-6 rodajas de bacon

-1 plátano maduro

-De tres a cinco cucharadas de mantequilla de cacahuete

-Dos cucharadas de miel

-Dos cucharadas de mantequilla

1-En primer lugar, dora las lochas de bacon en una sartén con un poco de aceite. Puedes dejarlas bien tostadas o algo más crudas dependiendo de tu gusto.

2-Unta dos rebanadas de pan de molde con mantequilla de cacahuete abundante.

3-Corta en rodajas un plátano maduro y pon estas sobre la mantequilla de cacahuete. Añade las lonchas de bacon, un chorro de miel y junta ambas partes.

4-Unta el exterior de las rebanadas de pan con mantequilla.

5-Pasa por la sartén o el grill esta mosntruosidad calórica y ponla en un plato. Aunque en el caso de que no quieras engordar será mejor que no te acerques a él.