Unamuno y Millán-Astray - ABC / Vídeo: Unamuno y la verdad del discurso contra Millán-Astray

«Unamuno nunca dijo "Venceréis, pero no convenceréis" a Millán-Astray»

Severiano Delgado Cruz, bibliotecario de la Universidad de Salamanca, desvela a ABC los pormenores de su nueva investigación: un estudio del discurso que el rector pronunció frente al fundador de la Legión el 12 de octubre de 1936

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El «Venceréis, pero no convenceréis» que Miguel de Unamuno, rector de la Universidad de Salamanca, espetó al fundador de la Legión española, José Millán-Astray, el 12 de octubre de 1936 es un episodio mítico de nuestra historia. Sin embargo, desde el martes ya es público y notorio que aquellas palabras fueron edificadas posteriormente por el articulista Luis Portillo Pérez. Y todo ello, gracias a una investigación de Severiano Delgado Cruz, bibliotecario de la Universidad de Salamanca.

Delgado, que afirma a ABC llevar años estudiando la historia local de Salamanca, es -con todo- cauteloso. Él prefiere definir este hecho como un «malentendido histórico», más que como una mentira. Reacio a la polémica, se muestra además tajante en lo que se refiere al objetivo de su investigación: «No quiero desmitificar nada. Solo quiero dejar claro que los interesados en la figura de Unamuno harían bien leyendo a Emilio Salcedo y a Colette y Jean-Claude Rabaté, y dejando a un lado la llamada "versión de Luis Portillo", que no es tal, sino una recreación literaria»

1-¿Qué le llevó a investigar este hecho histórico?

Me dedico desde hace años a investigar la historia local de Salamanca, la Guerra Civil y la represión franquista. De hecho, mi primera publicación es de 2000. También he estado relacionado con el movimiento de la memoria histórica.

En los últimos tiempos estoy investigando la figura de Miguel de Unamuno como rector de la Universidad de Salamanca, 1900-1914 y 1931-1936. Esta investigación que ha salido en la prensa es solo una parte de una trabajo más amplio.

«Unamuno nunca replicó diciendo: "Este es el templo de la inteligencia y yo soy su sumo sacerdote"»

En cuanto al acto del 12 de octubre de 1936, me llamaba mucho la atención el hecho de que hubiera versiones tan distintas: por un lado la de Emilio Salcedo, por otro la de Luis Portillo, así que me puse a buscar las fuentes.

La de Emilio Salcedo se encuentra con facilidad, es su "Vida de don Miguel", pero la de Portillo estaba envuelta en capas y más capas. Al final, gracias al libro de Colette y Jean-Claude Rabaté, "En el torbellino", pude encontrar la fuente original: la revista "Horizon", que está digitalizada gratis en el sitio web www.unz.com.

Luego ya fue todo tirar del hilo, hacia Hugh Thomas, Ruedo Ibérico y Ricardo de la Cierva, que repiten el discurso de Portillo.

2-¿Cuánto tiempo le ha dedicado a la investigación?

A esta en concreto, no podría decirlo. Cuando uno se pone a mirar en la prensa, en los archivos, en la bibliografía, vas encontrando datos aquí y allá. O no encuentras nada útil, quién sabe.

En la investigación sobre Unamuno llevo varios meses, tal vez un año. También hay mucho tiempo de conversación con un amigo, Luis Castro Berrojo, que está investigando el papel de Millán Astray durante la Guerra Civil, y me ha dado varias pistas valiosas.

Salida de Unamuno del acto del paraninfo
Salida de Unamuno del acto del paraninfo - ABC

3-¿Es el artículo de Portillo la semilla de la que nace el error?

No. Portillo hizo una recreación literaria para una revista de literatura, y punto. El malentendido, más que error, vino luego, cuando Hugh Thomas consideró que el relato de Portillo era una fuente historiográfica fiable y lo incorporó a su historia de la Guerra Civil española de 1961. Bien es cierto que entonces no había más fuentes disponibles. El relato de Portillo era lo único que se había escrito hasta entonces sobre el acto del paraninfo.

4-¿Se había hecho, antes del artículo de Portillo, referencia a este hecho?

Creo que no. El artículo de Portillo es de 1941, y antes sólo se habían publicado las crónicas de la prensa francesa en 1937.

5-¿Qué es lo que pasó, entonces, aquel día en el Paraninfo?

Emilio Salcedo da un relato bastante ajustado a los hechos, al igual que los Rabaté en "En el torbellino". Hubo mucha tensión emocional. Unamuno y Millán se tenían antipatía mutua, desde hacía años.

El detonante de la explosión colérica de Millán fue cuando Unamuno mencionó, en términos elogiosos, a José Rizal, el héroe de la independencia de Filipinas, contra quien había luchado Millán cuando tenía 16 años, en su primera campaña en Filipinas.

Después de aquello el acto se acabó y todos salieron del paraninfo, muchos con el susto en el cuerpo. Unamuno nunca replicó diciendo: "Este es el templo de la inteligencia y yo soy su sumo sacerdote". Tampoco dijo "Venceréis, pero no convenceréis", sino más o menos "Tened en cuenta que vencer no es convencer, ni conquistar es convertir". De todas formas, lo que me interesa dejar claro es que es imposible reconstruir la literalidad del discurso de Unamuno.

Millán-Astray
Millán-Astray - ABC

6-¿Por qué se ha generalizado este error histórico?

Porque se dio por buena la autoridad de Hugh Thomas y de Ricardo de la Cierva, así de sencillo.

7-¿Cuáles son los errores históricos (o anacrónicos) en los que incurre Portillo?

Hay unos cuantos. Por ejemplo, decir que el paraninfo estaba presidido por un retrato de Franco (y además "un retrato sepia"), cuando Franco había sido elegido jefe del Estado 12 días antes, el 1 de octubre. También, los "gritos de ritual" (España Una, Grande, Libre), que todavía no se daban en los actos del Estado, sino solo en los de Falange, ni se coreaba "Franco, Franco, Franco".

Miguel de Unamuno
Miguel de Unamuno - ABC

Por último, me interesa precisar que el objeto de mi investigación es solo el discurso atribuido a Unamuno que termina con el párrafo de "Este es el templo de la inteligencia. Y yo soy su sumo sacerdote. Estáis profanando su sagrado recinto. Venceréis porque tenéis sobrada fuerza bruta. Pero no convenceréis. Para convencer hay que persuadir. Y para persuadir necesitaríais algo que os falta: razón y derecho en la lucha. Me parece inútil el pediros que penséis en España. He dicho."

No quiero desmitificar nada, ni desvelar ninguna verdad escondida. Solo quiero dejar claro que los interesados en la figura de Unamuno harían bien leyendo a Emilio Salcedo y a Colette y Jean-Claude Rabaté, y dejando a un lado la llamada "versión de Luis Portillo", que no es tal, sino una recreación literaria.