Cuadro sobre la Guerra de los Segadores, por Antoni Estruch
Cuadro sobre la Guerra de los Segadores, por Antoni Estruch

«Els Segadors»: ¿El himno de Cataluña está inspirado en una canción erótica o en un cántico judío?

En «Historia mínima de Cataluña» (Turner) Jordi Canal plantea que la canción adaptada por Francesc Alió, en 1892, pudo tener cómo base una canción erótica

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Los Segadores (en catalán, «Els Segadors») es el himno oficial de la comunidad autónoma de Cataluña, cuya letra se basa en un romance popular del siglo XVII, recuperado a finales de siglo XIX por el filólogo Manuel Milà i Fontanals en su «Romancerillo catalán» (1882). El posterior encargado de armonizarla, el compositor Francesc Alió, pudo entonces haberse inspirado en un famoso himno hebreo o en una canción erótica debido a la falta de conocimiento sobre cómo era la versión del siglo XVII.

Una adaptación moderna

El himno oficial de la comunidad autónoma de Cataluña tiene su origen más remoto en un romance nacido durante la sublevación de Cataluña de 1640. Un conflicto que nació a raíz de la hoja de reformas del conde-duque de Olivares que, en Cataluña, fue recibida con gran hostilidad. Así, en mayo de 1640 se produjo un alzamiento generalizado de toda la población del principado de Cataluña contra la movilización de los tercios del Ejército Real.

Esta tensa situación desembocó el 7 de junio de 1640 en el conocido como día del Corpus Christi, cuando un pequeño incidente en la calle Ample de Barcelona entre un grupo de segadores, trabajadores temporeros y algunos barceloneses precipitó la revuelta conocida como el Corpus de Sangre.

El filólogo Manuel Milà i Fontanals recuperó aquella canción en plena fiebre de la «Renaixença» de mediados de siglo XIX, aunque seguramente fue una versión libre, pues no había sobrevivido ninguna transcripción de la original. Pocos años después, el compositor Francesc Alió armonizó músicalmente esta canción primitiva y adaptó la letra, con la ayuda d Ernest Moliné i Brasés, para hacerla más popular. Según el filólogo Massot i Muntaner, Francesc Alió probablemente «adaptó al texto una melodía correspondiente a otro texto que se refería a otros segadores».

En este sentido, «Els Segadors» guarda gran similitud con una melodía hebrea llamada «Ein K'Eloheinu» («No hay nadie como nuestro dios»). La versión conocida de este himno, que data del siglo XV, es usada al fin de la oración matinal judía y en festividades religiosas. «Alabaremos a nuestro dios, alabaremos a nuestro señor, alabaremos a nuestro rey, alabaremos a nuestro salvador», reza la letra. Alió pudo basarse en ella para su adaptación.

La teoría erótica

En «Historia mínima de Cataluña» (Turner) Jordi Canal plantea otra teoría sobre la adaptación de Alió. «Cambió la música original por otra en la que aprovechó la melodía de una antigua canción erótica e introdujo el famoso estribillo “Bon cop de falç, defensors de la terra” (buen golpe de hoz, defensores de la tierra), considerado poco patriótico y combativo e inadecuado para una sociedad urbana».

Durante años «Els Segadors» no tuvo connotación política ni reivindicativa ni era conocida por casi nadie. Fue a partir de 1892 que se popularizó en los ambientes catalanistas. En esos años sufrió un importante proceso de politización en los ambientes nacionalistas. Emili Guanyavents se encargó de escribir una letra que incluyó mayor reivindicación política, en 1899, y que eliminaba las numerosas referencias religiosas y reducía su extensión.

El himno tuvo que competir durante décadas con otros considerados más emblemáticos por los nacionalistas. De hecho, antes de que «Los Segadores» se convirtiera en el himno oficial, el «Cant de la Senyera» compitió para ocupar esa plaza. La canción procede de un poema escrito por Joan Maragall, abuelo de Pascual Maragall, y fue creada como himno para la sociedad coral «El Orfeón Catalán». Su interpretación por una parte del público del Palacio de la Música Catalana, cuando había sido prohibido con la llegada de Franco al poder, fue el elemento central de los Sucesos del Palau de la Música en 1960.