La rendición de Granada, por Francisco Pradilla
La rendición de Granada, por Francisco Pradilla - Museo del Prado
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«Con los Reyes Católicos Cataluña quería estar lo más unida posible al resto de España»

El académico Luis Suárez responde a las preguntas de ABC Historia con respecto a su nueva obra: «Las Guerras de Granada» (Editorial Ariel), en la que muestra al lector la vicisitudes entre Castilla y el emirato nazarí durante los siglos XIII y XV

MADRIDActualizado:

«Son hechos reales, pero su memoria se ha conservado con colores de leyenda. El pendón real castellano ondeaba ahora en la torre de la Vela, la más alta de la Alhambra. Al verlo, Boabdil, delante de su madre, estalló en sollozos. Llanto sobre Granada que los yihadistas de nuestros días vuelven a recordar. La Cristiandad europea cerraba un importante capítulo de su historia».

Estas palabras recogidas de «Las Guerras de Granada» (Ariel), última obra del académico y medievalista Luis Suárez, versan acerca de aquella destacada efeméride que supuso la conquista del último terriorio moro en la Península. Aquel 2 de enero de 1492 se dio carpetazo de una vez por todas a la Reconquista. Un final que tuvo lugar tras más de siete siglos en los que musulmanes y cristianos entremezclaron la pugna con la convivencia.

Fruto de lo cual, este erudito de la Edad Media española se ha propuesto mostrar al lector las vicisitudes de aquello que él nombra como «Las Guerras de Granada» en plural, en vista de los numerosos vaivenes y conflictos que tuvieron lugar entre 1246 (momento en que se firmó el tratado según el cual este territorio pasaba a ser vasallo del reino de Castilla) y 1492. Más de dos siglos que llevaron, gracias a la progresiva transformación social y económica del emirato nazarí, a la integración del mismo como parte de España. La fecha de lanzamiento de este libro es el 26 de septiembre.

¿Por qué ha titulado su obra como «Las Guerras de Granada» en plural?

Cuando España se recupera de la pérdida del 711 existía el peligro de que África pudiera montar en la Península una cabeza de puente. Entonces desde Castilla se decidió dejar unos territorios a los musulmanes con el objetivo de evitar el peligro y permitir que siguieran allí.

Esta iniciativa se acabó estropeando porque los africanos apretaban fuertemente y los reinos cristianos acabaron por entrar en crisis. De esta forma, en 1409 hubo un momento en el que parecía que Granada llegaría a ser realmente un reino independiente, cosa que Castilla nunca aceptó, habían decidido ya conquistar la ciudad.

Por eso no podemos hablar de una guerra, sino de varias guerras: la primera con la toma de Antequera, la segunda con la Higueruela en época de Juan II y don Álvaro de Luna, la tercera fue un fracaso con Enrique IV, y la última y definitiva la de los Reyes Católicos (apoyada por el Papa Alejandro VI y otros países europeos).

¿Cómo fue el trato que se le ofreció a los habitantes de la ciudad después de su conquista?

En todo momento se intentó mantener una tolerancia religiosa, pero los ladinos (judeoespañoles) no paraban de dar problemas. Fue esa la razón por la que Fernando e Isabel no tuvieron más remedio que obligarlos a convertirse o marcharse. A pesar de esto muchos de ellos se hicieron cristianos y pasaron a ser parte de la alta nobleza.

¿Qué implicó la toma de Granada para la Historia de España?

La toma de Granada fue muy importante para España, pero también para toda Europa. Los más interesados eran los catalanes, porque así se cerraban toda la ruta del Mediterráneo que ellos dominaban. Por eso la aportación catalana a la causa castellana fue muy importante.

Además, implicó el retorno a lo que había sido Hispania en la época romana. A Granada se le reconoce rango de reino como a Castilla, Aragón o Valencia. Los Reyes Católicos la escogieron como lugar para su sepultura, que es donde teóricamente permanecen a día de hoy, pues sus féretros fueron violados por los franceses durante la ocupación en el siglo XIX.

¿Qué opinión le merece que ahora a una parte de la población le resulten molestos términos tales como «Reconquista» o «Descubrimiento de América»?

Esos son los grandes errores que estamos cometiendo ahora. Por ejmplo, dicen que Cataluña quiere separarse de España. Sin embargo, en época de los Reyes Católicos, Cataluña lo único que quería era estar lo más unida posible. Sin la unión no hubiese llegado a ser lo que fue.

A Carlos V cuando llegó por primera vez a Barcelona los aplausos le dejaron sorprendido, los catalanes veían en él la gran esperanza, el gran rey.

No cabe duda alguna de que la Historia de España en la Edad Media supone una fuente primordial a la hora de entender la actualidad. Además fuimos pioneros en muchas cosas

En efecto, España fue el primer país que suprimió la servidumbre, y también el primero que introdujo a los ciudadanos en las Cortes mucho antes que en ningún otro país. Luego Inglaterra lo copió en su Cámara de los Comunes. Íbamos muy por delante.

Europa le debe mucho a España y a Cataluña, indudablementeLuis Suárez

La convivencia entre religiones fue otra cosa muy positiva. La escuela de traductores de Toledo fue la que introdujo el aristotelismo y comenzó a dar los pasos que llevaron a posteriori al surgimiento de la ciencia moderna. También el número cero (clave fundamental de las matemáticas) salió de un pequeño monasterio dependiente de Ripoll. Europa le debe mucho a España y a Cataluña, indudablemente.

La primera gran reforma religiosa también se hizo aquí, comenzó con San Vicente Ferrer y terminó con Teresa de Jesús y Tomás de la Cruz. Mucho antes de que se produjese la reforma protestante.

¿Qué opina de las soluciones que se le ha tratado de dar desde España en la actualidad a la expulsión de los sefardíes?

Efectivamente, en 1926 se dio una ley que reconocía que los sefardíes podían solicitar documentación española si les hacía falta. Gracias a esa disposición, durante la Segunda Guerra Mundial, España le otorgó papeles a 46.600 judíos salvándoles de la muerte.

Al mismo tiempo, en 1971 el decreto de expulsión se suprimió totalmente, para que no se pudiese ni decir que el judaísmo no era bueno. España le debe muchísimo a los sefardíes, sobre todo en lo que al pensamiento se refiere.