Ricardo Flores Magón preso 1903
Ricardo Flores Magón preso 1903 - C.C

La represión de los periodistas que propició a la Revolución mexicana

El cronista estadounidense John Kenneth Turner retrató el terrible escenario político y social durante el mandato presidencial de Porfirio Díaz

MadridActualizado:

Durante los últimos años del Gobierno de Porfirio Díaz (1876-1911), se llevaron a cabo medidas espeluznantes contra los periodistas de la oposición. Las persecuciones y asesinatos tiñeron de negro la historia de la prensa de México. No obstante, al final los mártires de la libertad de expresión motivaron el fin de una autocracia de casi treinta años, y el estallido de la Revolución mexicana.

La prestigiosa historiadora Eugenia Meyer recoge una declaración en su obra «John Kenneth Turner: Periodista de México» de Ricardo Flores Magón: «Deberían ver la lista de editores que han sido asesinados, apuñalados o se les ha dejado pudrir en calabozos inmundos. Deberían conocer la historia de hombres nobles a quienes se ha apaleado, cegado, despojado de su propiedad, y por nada, salvo el demandar con palabras pacíficas las libertades garantizadas por la Constitución».

Porfirio Díaz
Porfirio Díaz- ABC

Ricardo Flores Magón fue uno de los muchos periodistas de la época que retrataron las injusticias del Gobierno de Díaz con su pluma. La crítica satírica contra el régimen despertó la conciencia colectiva, debilitando así la autoridad presidencial. De esta manera, la diversidad de opinión pasó a representar la más fuerte de las amenazas para el porfirismo.

Durante este tiempo, las caricaturas se convirtieron en el arma ideológica de mayor fuerza contra el sistema; pues a través del dibujo la verdad tenía un mayor alcance. Por fin el pueblo tenía ojos y voz en los semanarios; y aunque serían bastantes medios, existió uno en concreto cuya editorial fue la más temida por Díaz: «El hijo del Ahuizote».

Sin embargo, si la mirada del extranjero no se hubiera comprometido con la causa, muy probablemente esta historia hubiera quedado en el olvido junto a sus víctimas. Pero para gran fortuna, el periodista estadounidense John Kenneth Turner entró a formar parte de aquella escena política de principios del siglo XX; inmortalizando la lucha de Ricardo Flores Magón como la de otros correligionarios en su obra «México bárbaro».

La caricatura, un arma al alcance de todos

En 1885 los periodistas Manuel Pérez Bibbins, Juan Sarabia y Daniel Cabrera crearon un diario llamado «El hijo del Ahuizote»; el cual destacaría principalmente por su fuerte sátira contra el Gobierno, el clero y ciertos grupos empresariales -en su mayoría extranjeros-.

Sátira del diario «El hijo del Ahuizote»,1901
Sátira del diario «El hijo del Ahuizote»,1901

La presencia francesa en el país legaría le contagiaría su espíritu satírico; el cual el mexicano hizo suyo, vinculándolo fuertemente a su cultura. Por este motivo, «El hijo del Ahuizote» se forjó como el órgano más importante de la oposición. Que a diferencia de otras publicaciones de su tiempo, consiguió un público más amplio por sus mordaces caricaturas. El dibujo tenía un mayor impacto que los artículos, pues no se discriminaba a ningún tipo de ciudadano. Es decir, el analfabetismo ya no era un impedimento para entender las injusticias que evitaban el progresismo popular.

Turner inmortalizó en «México bárbaro» los últimos días del porfirismo, denunciando las hostilidades del gobierno y mostrando a los héroes que no se dejaron silenciar ante la censura

Durante los primeros años del siglo pasado el Gobierno censuró «El hijo del Ahuizote», incautó sus talleres de imprenta y se dedicó a perseguir y encarcelar a todos sus editores. Sin embargo y aunque por poco tiempo, lograrían burlar a las autoridades y así continuar con la lucha antiporfirista.

La mirada de Turner

Los periodistas de «El hijo del Ahuizote», se las ingeniaban para publicar aún desde la cárcel en México; así que muchos fueron trasladados a una prisión en Estados Unidos. Entre ellos se encontraba Ricardo Flores Magón; quien le detallaría los hechos a John Kenneth Turner entre 1908 y 1909.

Protesta de «El hijo del Ahuizote» en el aniversario de la Constitución de 1854
Protesta de «El hijo del Ahuizote» en el aniversario de la Constitución de 1854 - C.C

En busca de la verdad, el cronista norteamericano decidió viajar a México para iniciar una investigación, que se convertiría en la fuente más completa del grave episodio de censura. Con el fin de despistar a los hombres de Díaz, se haría pasar por un hombre de negocios; pues solo así podía recoger los desoladores testimonios de las gentes pasando desapercibido.

«Donde otros han muerto, Magón siguió peleando y vivió, vivió y luchó hasta que su nombre se convirtió en grito de guerra de la esperanza para miles de mexicanos»

El escritor estadounidense finalmente se involucró en la causa. En su obra «México bárbaro» inmortalizó los últimos días del porfirismo; denunciando las hostilidades del gobierno y dando a conocer a cada uno de los héroes que no se dejaron silenciar ante la censura. El libro se consolidó como el retrato más vivo e importante de este oscuro periodo.

«Logró de manera premonitoria aventurar que la situación social tendría, tarde o temprano que explotar en una revolución armada», relató Eugenia Meyer.

El impacto social que causó Flores Magón y demás colaboradores de «El hijo del Ahuizote» desencadenaría en la posterior Revolución mexicana.

«Desde su primer encarcelamiento por motivos políticos, a los diecisiete años, la mano de Díaz persigue su garganta, y sin embargo él no se ha apartado jamás de su sendero como rebelde. Donde otros han muerto, Magón siguió peleando y vivió, vivió y luchó hasta que su nombre se convirtió en grito de guerra de la esperanza para miles de mexicanos», relató Meyer.