Reconstrucción de la cara de Robert I Bruce a la derecha. A la izquierda una copia de su cráneo
Reconstrucción de la cara de Robert I Bruce a la derecha. A la izquierda una copia de su cráneo - University of Glasgow

Reconstruyen la cara de Robert Bruce, el rey de Escocia que completó la obra de William Wallace

Investigadores aseguran haber logrado el aspecto del monarca más realista hasta la fecha, basándose en datos morfológicos e históricos

MADRIDActualizado:

Robert I Bruce fue el primer rey de Escocia, después de ganar la Primera Guerra de Independencia frente a Inglaterra. La revuelta, que fue iniciada entre otros por el mítico William Wallace, se resolvió definitivamente a raíz de la batalla de Bannockburn (1314), en la que Bruce derrotó a Eduardo II de Inglaterra.

Más de 700 años después de aquellos hechos, científicos e historiadores de la Universidad de Glasgow y de la Universidad John Moores de Liverpool, han unido sus fuerzas para reconstruir el aspecto de la cara de Robert I Bruce, tal como ha informado Phys.org. Y todo a partir de su calavera, que hasta ahora había descansado en un museo.

Las imágenes muestran a un hombre de tez ancha y fornida, probablemente de cuello grueso y una potente nariz. Según han concluido los investigadores, Bruce era un hombre privilegiado que disfrutaba de una dieta rica cuyo cuerpo fue esculpido por la brutalidad de la guerra medieval.

La cara de Robert I Bruce, castigada por la lepra
La cara de Robert I Bruce, castigada por la lepra- Universidad de Glasgow

Robert I Bruce fue rey de los escoceses desde el 1306 hasta su muerte en 1329, cuando rondaba los 55 años de edad. En todo ese tiempo frecuentó los campos de batalla en campañas desarrolladas en Inglaterra, Irlanda y Escocia.

Pero su fortaleza fue puesta a prueba por una enfermedad que le llevó a la cama varias veces durante su reinado. Tal como creen los investigadores, pudo tratarse de la lepra, y por eso han elaborado una imagen en la que le muestran con la mandíbula y la nariz desfiguradas. En 1327, se encontraba en Ulster, y se decía que estaba tan débil que apenas podía mover la lengua.

El principal impulsor de este proyecto fue el investigador Martin MacGregor quien, inspirado por el descubrimiento del esqueleto del Rey Ricardo III de Inglaterra en un aparcamiento de coches (en 2012), quiso probar la tecnología de reconstrucción facial con el legendario rey escocés.

Caroline Wilkinson, experta mundial en reconstrucción craneofacial que trabaja en la Universidad de Liverpool y que ya reconstruyó el aspecto de Ricardo III, se puso manos a la obra. «Usando la forma del cráneo, pudimos establecer con precisión la colocación de los músculos y a partir de ahí la estructura y la forma de la cara», dijo la investigadora.

¿Y el color de pelo?

«Pero lo que la reconstrucción no puede mostrar es el color de sus ojos, el color de su piel o el color de su pelo», aclaró. Además, le representaron con lepra y sin lepra, aunque según la documentación esta enfermedad nunca se manifestó fuertemente en su cara.

En esta ocasión, por desgracia, el ADN no podrá ayudar a reconstruir el aspecto del rey escocés. El cráneo original Robert se encontró en el mausoleo de los reyes escoceses, Dunfermline Abbey, pero los restos se volvieron a enterrar y hoy en día solo están disponibles varias copias. «Sin el hueso original no tenemos ADN», se lamentó Wilkinson.

Pero la interpretación de la cara de Robert I de Bruce presentada por estos investigadores no se basa en su imaginación. «En ausencia de ADN, confiamos en la evaluación estadística de los colores de pelo y de ojos, llevada a cabo por el equipo de MacGregor , para determinar cuál era el color más probable».

El resultado, según Wilkinson, es que «este es el aspecto más realista de Robert I Bruce hasta la fecha, basado en todos los datos disponibles».