Vídeo: Los Rangers, las fuerzas especiales que expulsaron a Hitler - Arturo Vázquez
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Así iban equipados los Rangers, las fuerzas especiales que expulsaron a Hitler de las «sangrientas» playas de Normandía

Su objetivo era luchar en vanguardia y «abrir el camino» a los aliados. Eran unos soldados aguerridos que, el seis de junio, recibieron la orden de llevar a cabo una serie de misiones que parecían imposibles

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«¡Rangers, lead the way!». Años después de que se formasen las que, a la postre, serían unas de las unidades más letales del ejército de los Estados Unidos, este fue el lema que adoptaron sus combatientes. Cuentan que fue acuñado a base de barro y balas durante el Desembarco de Normandía cuando el general de brigada Norman Cota (de la 29ª División de Infantería) se acercó a varios soldados que se estaban protegiendo del fuego de las temibles ametralladoras pesadas alemanas. Con el avance detenido en seco sobre la arena de Omaha, los diferentes grupos de infantería entremezclados, y un caos soberano, el oficial les preguntó a qué unidad pertenecían. «¡5º Batallón Ranger, señor!». La respuesta le dejó perplejo, e inmediatamente les gritó: «¡Si de verdad sois Rangers, levantaos y liderad el camino!».

A pesar de que las teorías sobre el origen de esta frase son varias atendiendo a los historiadores, lo que si está claro es que aquella cruel jornada los increpados se levantaron y cargaron contra los nazis. Abrieron el camino a la infantería americana. Algo, por cierto, que ya habían hecho sus compañeros Rangers dos años antes en el norte de África y, posteriormente, también en Italia.

No era para menos, pues la finalidad de la unidad era atacar siempre en primera línea, desalojar al enemigo de sus posiciones defensivas, y dar el relevo a la infantería que les seguía. Eran, en definitiva, «tipos duros y poco agradables» (como ellos mismos se definieron posteriormente en el documental «Rangers en primera línea», producido por National Geographic) que se encargaban de hacer el trabajo sucio. Ese que todos odiaban.

En base a ello disponían de un entrenamiento de élite y un equipamiento a la última para la época. Aunque, para llevar a cabo misiones tan arriesgadas como la de Pointe du Hoc durante el Día D (en la que se les encargó escalar un acantilado para acabar con varios cañones alemanes) o el desembarco en Omaha, los Rangers tiraron principalmente de naso y gónadas. No en vano (y como señala el popular historiador Antony Beevor en su libro «El Día D») el resto de sus compañeros decían de ellos que «individualmente eran los mejores combatientes con los que habíamos trabajado».

Sin embargo, la leyenda que se ganaron a base de coraje y disparos (así como algunas películas tales como «Salvar al soldado Ryan») han hecho que estos hombres sean unos de los más recordados entre los grupos de recreación histórica de toda Europa.

Por ello, y aprovechando que es hora de hacer la carta a sus majestades los Reyes Magos, hemos querido recordar que -a día de hoy, en pleno 2016- es posible sentirse como un verdadero Ranger adquiriendo desde las diferentes prendas que portaban durante el Desembarco de Normandía (batalla en la que se hicieron famosos), hasta réplicas u originales de las armas y objetos que esta unidad llevaba consigo aquel día. Así pues, tanto si pretendes dar tus primeros pasos en la recreación histórica, como si eres un apasionado de la historia y de la Segunda Guerra Mundial, este viernes ABC-Historia te recomienda que te pases por tiendas especializadas como «La Garita Militaria» de Barcelona (Carrer de Ciudad Real, 26). Un establecimiento donde -además de otras tantas reliquias- guardan bastantes tesoros relacionados con los Rangers.

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Primeros Rangers en combate

A pesar de que el origen de los Rangers se remonta al siglo XVIII, la fundación de esta unidad en la Segunda Guerra Mundial corrió a cargo de William Orlando Darby. Este fue el encargado de crear el Primer Batallón de Rangers de la contienda. Su premisa: entrenar a un grupo con la capacidad de pillar por sorpresa al enemigo. «Eran unidades de intervención rápida. Su objetivo era dar “golpes de mano”. Es decir: atacar de forma rápida, sin demasiado equipo encima, tomar una posición, esperar a los aliados, y retirarse. No era una unidad que pudiera combatir durante un tiempo prolongado en el frente, como sí lo hacía la infantería normal. Su objetivo era otro» explica, en declaraciones a ABC, Jaime Mendoza (recreador desde los años 90, colaborador de la página web «Mundo Militaria» y un auténtico experto en lo que se refiere a la historia de esta unidad).

De forma más concreta, estos hombres fueron entrenados por las fuerzas especiales británicas, los populares comandos ingleses, durante seis meses. Eso les hizo, tal y como afirma el divulgador histórico Rick Atkinson en su densa obra («Trilogía de la liberación»), lucir en principio «bigotes con las puntas enceradas y barbas al estilo Vandyke». Todo, en un intento de emular a sus mentores. Tras aquella preparación fueron enviados a África, donde comenzaron a ganar experiencia en operaciones como el desembarco de Arzew (1942), una ciudad defendida por fuerzas francesas leales a los germanos. En dicha misión, 500 Rangers perdieron su virginidad militar.

Aquel día fueron divididos en dos grupos. El primero estaba formado por dos compañías que lo tuvieron bastante fácil, pues acabaron con la resistencia enemiga al «cazar» a los galos durmiendo. Sus compañeros, por el contrario, pasaron alguna penuria más. Y es que, tras desembarcar en ocho lanchones, se vieron obligados a ascender por una colina para tomar una batería francesa que se hallaba en lo alto (cosa que lograron sin apenas bajas y en poco menos de media hora).

No sucedió lo mismo con el segundo contingente (cuatro compañías al mando de Darby). Este desembarcó a un kilómetro y medio del puerto y tuvo que escalar un acantilado para tomar la posición asignada. «Las compañías cortaron una alambrada de púas y sorprendieron a un trío de soldados franceses en un refugio subterráneo», añade el autor inglés. En silencio, avanzaron, pero finalmente tuvieron que detenerse al ser recibidos por un nutrido fuego de ametralladora. «Los Rangers, aullando, atacaron los emplazamientos subterráneos y echaron tubos llenos de explosivos en las bocas de cuatro grandes cañones. Otros dejaron caer granadas por los pozos de ventilación», completa Atkinson.

Aquella fue la primera misión de importancia de esta unidad de élite. Una operación que les granjeó sus primeros galones y en la que «abrieron el camino» a los buques ingleses aniquilando los cañones de costa que podrían haberles causado estragos.

En los meses siguientes, con la efectividad de sus tácticas sobradamente probada, Darby decidió crear dos batallones más (el y el ) Sus actuaciones iniciales no fueron malas, pero estas tres unidades vieron clavada la tapa de su ataúd en 1944 sobre tierras italianas. Y es que, en la ciudad de Butera la mayoría de los Rangers cayeron en una emboscada enemiga y fueron aniquilados sin piedad. Aquellos que pudieron salvarse fueron encuadrados en otros grupos de infantería.

Rangers el Día D

A pesar de la masacre sucedida en Italia, los mandos norteamericanos no se sacaron de la cabeza la idea de que era necesario contar con unos hombres capaces de llevar a cabo las misiones más arriesgadas y luchar en primera línea.

De esta forma, cuando se comenzó a planear la invasión de Normandía, se estableció la creación de dos nuevos batallones de Rangers (el y el ). Estos tendrían a su cargo una de las misiones más arriesgadas de la jornada: desembarcar en Point du Hoc y subir (cuerda y brazo mediante) un acantilado de 30 metros sobre el que había ubicadas varias piezas de artillería alemanas. Cañones que podían arrasar a los navíos de guerra aliados desde la lejanía. Una vez más, serían de los primeros en llegar a las playas. «En Point du Hoc desembarcarían 3 compañías del 2º de Rangers (la D, E y F). Su misión era vital porque estas baterías tenían a tiro las playas de Omah -a 5 kilómetros- y Utah -a 7-», añade Jaime Mendoza a ABC.

En contra de la idea que actualmente se ha extendido, el recreador histórico no cree que se haya exagerado la valentía de los 225 Rangers a los que se encargó esta misión. Y los datos le avalan, pues subir un acantilado mediante cuerdas y escalas no es tarea fácil... y más si te están cosiendo a tiros desde lo alto.

«La compañía D desembarcaría en el lateral de Utah y la E y la F, en el lado de Omaha. En total, iban en 12 lanchones de desembarco y en 5 transportes anfibios Dukw», añade. Según las órdenes, tenían que hacer su labor en 30 minutos y, aproximadamente a las siete de la mañana, informar a sus superiores del éxito de la misión. Si los mandos recibían aquel mensaje, ordenarían al resto de Rangers (dos compañías del 2º y otras seis del 5º) reforzar a sus compañeros. De lo contrario, estos últimos serían enviados a un sector de la playa Omaha para reforzar el ataque del 116º Regimiento de Infantería.

La mañana comenzó de forma positiva para los Rangers de Pointe du Hoc, quienes lograron tomar la posición a costa de un número brutal de bajas. Sin embargo, conquistaron el acantilado después de las siete de la mañana. Esto provocó que sus compañeros fueran enviados hasta Omaha, donde desembarcaron y se dio el ya conocido episodio de Norman Cota.

«Eran la segunda oleada, la que debía reforzar y defender la posición, pero como tenían que desembarcar en la hora H + 30 minutos, fueron enviados a apoyar al 116º de infantería de la 29ª división. Fue en el sector Doc Green», añade Mendoza a este diario. La actuación de estos hombres fue la inmortalizada en la película «Salvar al soldado Ryan» y, tal y como se muestra en el largometraje, tuvieron que pasar por todo tipo de penurias para salir de aquella endemoniada playa.

«Omaha fue una carnicería. El ejército americano perdió en el desembarco en esa zona unos 3.000 hombres. Solo para hacernos una idea, de la primera oleada que llegó a las playas murieron o fueron heridos todos los oficiales. De hecho, faltó muy poco para que se anulara el desembarco debido a lo que allí sucedía, pero en otras zonas se lograron conquistar las posiciones muy rápido y se tomó la decisión de seguir», explica el recreador histórico a ABC. En palabras de Mendoza, Omaha fue (como posteriormente se conoció) una playa sangrienta cuyos cadáveres superaron ampliamente los de otras zonas como Utah (donde los muertos no llegaron a dos centenares).

Pero fue algo relativamente lógico, pues las tropas que arribaron tuvieron que enfrentarse a una gran cantidad de búnkers, posiciones defensivas, y fuego de mortero. Todo ello, sin apoyo de carros de combate (pues la mayoría de los que iban a desembarcar se hundieron en el Canal). Por suerte, finalmente se logró tomar la playa y el 116º (así como los retales de Rangers que les reforzaban) pudo enlazar con los valientes de Pointe du Hoc.

El equipo de los Rangers el Día D

A grandes trazos, los Rangers desembarcaron en Normandía con un equipamiento similar al de las tropas de infantería. No obstante, su carácter de unidad de élite (y su necesidad de rapidez) hizo que, tal y como explica Jaime Mendoza, «fueran más ligeros» de carga, el ejército les «diese los últimos modelos tanto en ropa como en equipo», y se les permitiese hacer todo tipo de trapicheos (es decir, obtener material de otras unidades más especializadas como los paracaidistas).

Al fin y al cabo, eran pocos y estaban lo suficientemente locos para ser los primeros en atacar. «En Normandía ellos se dividían en batallones de 500 soldados. Esto contrastaba con -por ejemplo- las unidades aerotransportadas, que llegaban a divisiones de hasta 14.000 hombres», añade el experto.

Vestimenta básica

1-Pantalón M-1937

El pantalón verde de la infantería Los más habituales entre la tropa. La mayoría eran de lana, aunque algunos Rangers y unidades de infantería tuvieron la suerte de portar el nuevo modelo, el HBT. Más duradero que su antecesor. «Usaban el HBT porque, al desembarcar, el de lana se hacía muy pesado cuando se mojaba. La 4ª División tomó Utah con el HBT, por ejemplo, pero la gran mayoría llevaba el de lana, que era el más habitual», determina Mendoza.

2-Camisa de tropa O.D.

Se ponía bajo la chaqueta HBT (un segundo forro que iba antes de la chqueta M41). Como curiosidad, los Rangers eran los únicos que llevaban el HBT sobre la camisa,

Se cerraba con seis botones y contaba con dos bolsillos. En palabras del autor Charles Lemons (autor de «Uniforms of the US Army Ground Forces 1939-1945») se llamaba «Shirt, Flannel, OD, Coat Style».

3-Chaqueta de combate M41 o chaqueta de tanquista

La M41 era la utilizada de forma básica por la infantería. Estaba fabricada en popelín de algodón (una tela bastante delgada), tenía forro de franela y era conocida también como «Parson's Jacket». En teoría era resistente al viento e impermeable, aunque en la práctica no abrigaba lo suficiente.

«Como en las playas hacía frío, algunos Rangers se hicieron con la chaqueta de tanquista. Era similar, pero era muy codiciada porque era más caliente al contar con puños y llevar gomas. Algo normal porque en los carros de combate Sherman hacía mucho frío (de hecho, les llamaban “las neveras”). Era tipo “bomber” y las conseguían principalmente los oficiales y unidades especiales como los Rangers», añade Mendoza.

4-Botas

En principio, los Rangers fueron equipados con botas «reverse» de piel vuelta. Eran bastante cómodas en comparación con el modelo anterior, pero el problema es que eran bajas. Por ello, y en palabras del recreador español, algunos Rangers trataban de conseguir las botas altas de paracaidista (las cuales permitían al soldado meterse el bajo del pantalón por dentro del zapato y así evitar la entrada de polvo y suciedad). «Al final, había mucho intercambio de material», completa.

5-Polainas modelo 1938

Las odiosas polainas. Su finalidad, según Mendoza, era cubrir los bajos del pantalón. Sin embargo, eran tan difíciles de poner y quitar que muchos soldados se desesperaban. Además, su tela solía absorber bastante agua, lo que se traducía en más peso. «Muchos dormían con polainas para no tener que quitárselas y ponérselas. Daba calor, algo bastante molesto en el Pacífico debido al clima tropical. Eso hizo que muchos se sacaran el pantalón por fuera en ese teatro de operaciones», añade el recreador.

Mochila y pertrechos

6-Mochila

La mochila de tropa más habitual era la modelo M1928. Lo cierto es que era algo molesta debido a los múltiples correajes que sumaba, Era de lona y tenía un color caqui amarillento. De forma sorprendente, no contaba con un espacio excesivo para su portador. Entre los Rangers, con todo, estaba más generalizado el uso de la «Mussete», destinada a los paracaidistas.

Sobre ellas se llevaban varios objetos.

6A-Marmita para calentar la comida. Se ubicaba en la parte superior de la mochila e iba totalmente tapada.

6B-Pala. Se ubicaba bajo la marmita. Su objetivo no era otro que cavar trincheras o pozos de tirador para cubrirse del enemigo. Solían ser bastante pesadas y, tal y como explica nuestro experto español, había dos modelos. La primera era el modelo M1910. «Era la que se había usado en la Primera Guerra Mundial. La llamaban tipo “T” porque su empuñadura tenía esta forma». Era la más habitual.

Sin embargo, los Rangers también portaron la M1943, que destacaba por ser plegable. «Se podía doblar en 45 grados y así servir también como pico. De esa forma, se evitaba tener que llevar el pico adicional y se reducía el peso», explica Mendoza.

6C-Bayoneta. Usaron varios modelos. «Al principio, se usaba la bayoneta de 16 pulgadas, herencia de la Primera Guerra Mundial», explica el recreador. No obstante, su extrema longitud (era sumamente molesta a la hora de moverse) provocó que las fabricas la cortasen y redujeran su tamaño hasta las 10 pulgadas. En el 43, empezaron a fabricarse ya menos extensas. «Se puede saber si es cortada o no viendo el canal de sangre. Si llega hasta el final, es que ha sido serrada. De lo contrario, se fabricó a partir del 43», destaca Mendoza.

A su vez, el experto afirma que las recortadas fueron llamadas modelo 1905 E1 (experimental 1) y las fabricadas a partir del 43, modelo M1. «Se podían cortar de dos formas: con la hoja acabada en punta (con los dos laterales simétricos) o con forma de cuchillo», finaliza el recreador.

7-Guantes

Los Rangers de Pointe du Hoc recibieron guantes para la escalada. Fueron los destinados a las unidades paracaidistas. Éstos estaban elaborados en piel, eran de color amarillo y se ceñían a la muñeca.

8-Cinturón Garand modelo 1923

«Era un cinturón con 10 pequeños bolsillos. En nueve de ellos se llevaban cargadores para el fusil Garand. Solían dejar uno de ellos para llevar una botella de aceite con la que limpiar el arma. Era aproximadamente del tamaño de un cargador», explica Mendoza.

9-Máscara antigás

Era del modelo M5 (con filtro modelo M11) e iban dentro de una bolsa de caucho negro, la modelo M7. En principio era de tela, pero se terminó fabricando en este material para evitar que, durante el desembarco, se empapara. La bolsa era de color negro y se llevaba enganchada frente al pecho. «La llevaban por si, como ya había sucedido en la Primera Guerra Mundial, les tiraban gas. Como no fue así, se deshicieron de ella en cuanto pudieron. La dejaron tirada. Era muy gruesa, daba mucho calor y limitaba sus movimientos», completa Aguilera.

10-Chaleco de asalto

Fue otra de las piezas ideadas específicamente para el Desembarco de Normandía. Y fue tan inútil como la máscara antigás. Era un chaleco con cuatro grandes bolsillos delanteros que entorpecía mucho los movimientos de su portador por su longitud y pesaba mucho cuando se mojaba por ser de lona. Un total desastre. «No fue habitual ver a soldados con ellos en las fotos posteriores al Día D», añade Mendoza.

11-Casco M1

El casco modelo 1 era el usado por la infantería norteamericana. Se componía de un sotocasco para cubrir la cabeza y el armazón de metal como tal. Éste solía ser de un color verdoso y, en el Desembarco de Normandía, llevaba un símbolo pintado dependiendo del regimentó al que pertenecía el soldado.

12-Brazalete antigás

En el brazo derecho, los Rangers llevaban un brazalete de cartón con un curioso objetivo. «Si detectaba gas, se ponía violeta. El problema es que era de papel y, en la mayoría de casos, se rompía. Era muy frágil. Solo con apuntar, solía destrozarse», explica el experto. En el brazo izquierdo llevaban el parche de la unidad, para evitar que fuera tapado por este objeto.

13-Cinturón salvavidas

Simplemente un cinturón inflable. Era el modelo 1926 de la USA Navy y su objetivo era evitar que los soldados se fuesen al fondo de las aguas. Se eligió porque era el único que se podía suministrar en grandes cantidades a los combatientes. «El problema era que solo servía si el militar hacía pie. En caso contrario, el peso que portaban de cintura para arriba -unido a que este cinturón se llevaba por debajo del torso- provocaba que el cuerpo se girara y el soldado acabase cabeza abajo. Si no se quitaban el equipo rápido, se iban al fondo y se ahogaban», completa Mendoza.

Equipo para suboficiales y oficiales

14-Cinturón modelo 1936

Como los suboficiales y oficiales tenían el privilegio de portar una pistola Colt del 45, se les asignó un cinturón con multitud de agujeros. La diferencia con el del Garand era que, en este, se podía enganchar la pistolera.

15-Pistolera modelo 1916

«Era de cuero marrón. En los 50 cambió de color a negro. Curiosamente, como había mucho stock de la Segunda Guerra Mundial, las antiguas se acabaron pintando de negro», determina el experto.

Armamento

16-Fusil M1 Garand

El «Fusil Semiautomático M1 de Calibre 30» es una de las armas más conocidas del ejército norteamericano. Fue ideada en la década de 1930 por el ingeniero canadiense John Cancius Garand y no tardó en adquirir como sobrenombre el apellido de su creador. Su uso se generalizó a partir de 1941 y fue el primer fusil de repetición repartido de forma masiva en un ejército. Esta característica fue toda una revolución para la época, pues era la única arma de dotación que, para hacer fuego, no tenía que ser amartillada tras cada disparo (cosa que sí sucedía en Gran Bretaña, Alemania y la U.R.S.S. con los Lee-Enfield, Kar 98 y Mosin-Nagant respectivamente). Podía disparar 8 cartuchos sin necesidad de ser amartillado, pero cuando se disparaba el último, el peine saltaba automáticamente, golpeaba el expulsor y hacía un sonido bastante fuerte. Este era el momento en que, si se daban cuenta, los alemanes podían saber que sus enemigos estaban recargando.

Sigue este enlace para saber más del M1 Garand

17-Subfusil Thompson

Además del M1 Garand, si hay otra arma que se ha ganado un hueco en la Historia gracias a la factoría Hollywood, esa es el subfusil Thompson. Conocida como «Tommy» o «Máquina de escribir» (debido al sonido que hacía al disparar), fue ideada por un general estadounidense cuyo apellido terminó bautizándola. Podía usar cargadores de 20 o 30 cartuchos del calibre 45 y, en contra de lo que parece en las películas, era bastante aparatosa y pesada. Aunque en las películas parece que era masivo entre los Rangers, oficialmente solo lo llevaban los suboficiales y oficiales. Al menos según explica Mendoza. Con todo, algunos autores como Beevor son partidarios de que la mayoría de estos soldados de élite lo llevaban en el Día D.

Sigue este enlace para saber más del Subfusil Thompson

18-Colt 1911

El Colt modelo 1911 vino al mundo a principios del SXX, época en la que Estados Unidos abrió un concurso entre las diferentes empresas armamentísticas para sustituir el viejo revólver Colt M1892 por una novedosa pistola automática con la que dotar a sus soldados. Finalmente, la ganadora fue la «Colt M1911 Automatic Pistol Cal.45», un arma casi infalible que disparaba cartuchos de calibre 45 (algo revolucionario para la época). Sus balas contaban con un gran poder de parada debido a su tamaño (tenían la capacidad de detener al enemigo al instante de un disparo). Era un arma para suboficiales y oficiales.

Sigue este enlace para saber más del Colt 1911

19-Fusil automático Browning

Los Browning Automatic Rifles (a menudo conocidos como BAR por sus siglas en inglés) nacieron de manos del ingeniero John Browning en 1917. En principio, fue ideado para servir de apoyo a las unidades de infantería, ya fuera disparando desde el hombro o, en su defecto, desde la cadera. Sin embargo, al entrar tarde en servicio sólo fue utilizado en el final de la Primera Guerra Mundial, tras la cual comenzó su desarrollo. Hubo que esperar hasta 1939 para que el BAR viviera su mayor fama cundo empezó a producirse en Estados Unidos su versión definitiva: el M1918A2.

Sigue este enlace para saber más del fusil automático Browning

20-Bazoka M1A1

El M1A1 fue la principal arma antitanque de dotación para la infantería norteamericana en la Segunda Guerra Mundial. Fue creado en 1942 y se mantuvo en servicio más de una década a pesar de que los alemanes copiaron y mejoraron su diseño creando el Panzerschreck.

Sigue este enlace para saber más del Bazuca M1A1

21-Granadas

El explosivo de mano más utilizado por los soldados estadounidenses era la granada tipo MKII, más conocida como «Piña» por su peculiar forma. También se usaban granadas de humo para cubrir el avance de los soldados (modelo M18).

Sigue este enlace para saber más de las granadas

Organización Ranger

Los Rangers se organizaban en batallones debido a su escaso número. Eran dirigidas por un teniente coronel Habitualmente estas unidades estaban formadas por 12 compañías, pero en el caso de los Rangers, eran solo 6 compañías de fusileros y 1 compañía de servicio (con sección administrativa y de comunicaciones).

El batallón tenia asignados 9 jeeps Willis, 7 motos Harley Davidson o Indian, y 5 camiones de servicios. El equipo médico, por su parte, contaba en sus filas con un camión medio de ¾.

Cada baallón tenía asignada una unidad medica de 12 soldados (un oficial médico y 11 sanitarios).

1-Grupo de mando

El mando lo ostentaba el teniente coronel con 7 oficiales más, numerados del S1, al S7.

S1-Oficial administrativo y de personal. Era un teniente o primero o segundo.

S2-Era un oficial de inteligencia, un capitán.

S3-Un mayor. Un oficial de operaciones y de entrenamiento.

S4-Un oficial (capitán) de logística que se encargaba de abastecimiento, distribución, equipamiento, reemplazos de equipamiento... Cuando tenían perdidas después de entrar en combate, suministraba el equipamiento perdido.

S5-Agregado al S3.

S6-Un oficial de comunicaciones. Primer teniente o segundo.

El sargento mayor estaba en la plana mayor de la tropa. Era el que cuidaba de los soldados, o el «papá» de ellos, según Mendoza. «Era el máximo cargo al que podía llegar un soldado sin pasar por la escuela de oficiales. Era la comunicación directa entre la tropa y la plana mayor», señala el recreador.

2-Estructura de la compañía

Cada compañía contaba con un capitán (acompañado por un grupo de mando de un sargento, un cabo y un soldado) y dos tenientes (cada uno de ellos, al mando de 31 infantes, los cuales formaban una sección). En total eran 68 hombres.

Las secciones estaban divididas en escuadrones. Uno de ellos era de armas especiales (portaban morteros y bazucas).

Hazte Ranger

Si eres de los que adora las reliquias de la Segunda Guerra Mundial, existen multitud de tiendas a lo largo y ancho de España en las que puedes hacerte con recuerdos de los Rangers. Nosotros hemos contactado con «La Garita Militaria» (Carrer de Ciudad Real, 26, 08012 Barcelona) para que nos informe de los precios a los que vende sus pequeños tesoros. Te dejamos algunos de ellos.

Camisa HBT, modelo 2

Polainas estadounidenses

Chaqueta modelo Ike

Casco M1

Detalle del marcaje de las botas de combate americanas fechadas en los años 40

Coca Cola del año 1944

Caja orginal de vendas todavía precintadas