Los «Vengadores», posando para una fotografía - Channel 4 | Vídeo: ABC

La crueldad del batallón secreto de judíos que quería asesinar a seis millones de nazis

Un nuevo documental narra la historia de 50 supervivientes del Holocausto que, tras la Segunda Guerra Mundial, planearon envenenar el agua de cuatro ciudades germanas

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«No dejaba de pensar con el día en que los judíos se la devolvieran a los nazis. Ojo por ojo». Las palabras que Tuvia Friedman, superviviente de un campo de concentración y uno de los mayores cazadores de nazis de la historia, afirmó tras la Segunda Guerra Mundial son el vivo ejemplo del resentimiento que muchos prisioneros atesoraban contra sus captores y verdugos. Aunque es cierto que otros tantos lograron dejar el odio a un lado (la misma Eva Clark así lo desveló en declaraciones exclusivas a ABC), la mayoría de los antiguos reos que nos premian todavía con su presencia sostienen que olvidar a los seis millones de fallecidos que dejó el Holocausto es una tarea hercúlea.

Quizá fue por ello por lo que, cuando Adolf Hitler se disparó con su Walther PPK en el «Führerbunker» el 30 de abril de 1945 y los campos de concentración comenzaron a ser liberados, muchos presos judíos optaron por tomarse la justicia por su mano. Así acaeció en centros de muerte como Dachau, donde los guardias germanos que guardaban el lugar fueron torturados por los mismos reos tras la llegada de los aliados.

Sin embargo, aquellas represalias aisladas pueden ser calificadas de minucias si se comparan con los planes de los autoproclamados «Vengadores», un grupo de medio centenar de judíos que, finalizada la Segunda Guerra Mundial, planeó envenenar y asesinar como represalia a más de seis millones de alemanes.

Una de las supervivientes entrevistada
Una de las supervivientes entrevistada-Channel 4

Esta desconocida historia, según desvela el diario «The Telegraph», ha vuelto a salir del olvido gracias a un nuevo documental llamado «Holocaust: The Revenge Plot» (producido por el británico «Channel 4»). Un largometraje que se basa en dos pilares contundentes: una grabación de 1985 en la que uno de los «Vengadores» desvela sus planes poco antes de morir, y en varias entrevistas con los últimos miembros del grupo que todavía quedan con vida. Algunos como Joseph Harmatz, quien ha explicado que logró envenenar a unos 400 soldados alemanes en un campo de prisioneros de Núremberg.

El documental cuenta a su vez con las declaraciones de varios personajes que también pertenecieron a los «Vengadores». Algunos como Yehuda Maimon (quien logró escapar al infierno de Auschwitz), Simcha Rotem (último superviviente con vida del levantamiento del Gueto de Varsovia) o Hasia Warshawski (una mujer tan traumatizada por los acontecimientos que jamás ha desvelado las barbaridades que tuvo que soportar durante el Tercer Reich). Todos ellos, dicen, presenciaron horrores que «ni el diablo puede imaginar».

«En el corazón de este documental hay una nueva evidencia extraordinaria: una grabación realizada en 1985 en la que los miembros clave de la operación de Kovner, incluido él mismo, que para entonces luchaba contra el cáncer, desvelaron sus planes [...] La cinta nunca antes se ha escuchado en público. Incluso aquellos que aparecen en ella nunca la han oído», han desvelado desde «Channel 4».

Fin del infierno

La historia de los «Vengadores» comenzó a principios de mayo de 1945, el mismo mes en que el águila y la esvástica de la capital del Reich ya mordían el polvo del suelo berlinés. Para entonces la caída de campos de concentración como Auschtwitz (liberado en enero de 1945) y Dachau (cuyas rejas se abrieron en abril de ese mismo año) ya habían desvelado al mundo las brutalidades perpetradas contra los judíos que habían sido deportados hacia el exterminio tras la aprobación de la Solución Final

Por entonces ya no había posibilidad de esconder excesos como los del doctor Sigmund Rascher, tristemente famoso por hacer pruebas médicas con reos hasta acabar, entre terribles torturas «científicas», con hombres, mujeres y niños.

Bajo ese marco de barbarie, un superviviente llamado Abba Kovner (posteriormente uno de los poetas más destacados de Israel) creó un grupo con medio centenar de supervivientes al que llamó «Nakam» (o «Vengadores»). Todos ellos, decididos a que los verdugos fueran castigados por sus tropelías y que los responsables del Holocausto tuviese su castigo.

«Vengadores»

Como si de los «Malditos bastardos» se tratasen, estos supervivientes idearon un curioso plan para matar a los seis millones de alemanes que vivían en las ciudades de Múnich, Núremberg, Hamburgo y Frankfurt. «Aunque pueda parecer un plan sin precedentes, nuestro acto como grupo no fue una mera venganza individual», afirmó el propio Kovner en la grabación).

En el mencionado testimonio, no obstante, Kovner corrobora que la revancha, y nada más que la revancha, fue lo que les movió a intentar perpetrar su plan: «Fue horrible […] intentar desquitarse con los alemanes en un acto no convencional de venganza y hacerles pagar por los seis millones de judíos».

No era el único que pensaba de esta forma. Junto a él se alinearon algunos judíos más como Simcha Rotem (más conocido como Kazik), uno de los seis miembros de los «Vengadoress» que todavía desafía al paso del tiempo. Este superviviente de los campos de concentración había decidido viajar a Tierra Santa tras la Segunda Guerra Mundial, pero durante el trayecto se topó por casualidad con el resto del grupo en Bucarest. Y allí fue, precisamente, donde todos decidieron formar los «Vengadores» para dar un escarmiento a los germanos.

Plan secreto

Después de aquella peculiar fundación, Kovner solicitó la ayuda de Chaim Weizmann, un bioquímico (posteriormente primer presidente de Israel) al que le pidió un veneno lo suficientemente potente como para matar a seis millones de personas.

«Según las cintas que encontré, Weizmann remitió a Kovner a otro químico, Ephraim Katzir, quien le ayudó presuntamente a fabricar la sustancia. Curiosamente, este nuevo galeno se convirtió a la postre en el cuarto presidente de Israel en 1973», explica el director del documental, Avi Merkado-Ettedgui, en el «The Telegraoh». ¿Venganza o justicia?

La suerte quiso que, en uno de sus múltiples viajes, la policía militar británica interceptara a Kovner antes de que se colara en el servicio de suministro de agua de las ciudades. Nuestro protagonista logró deshacerse del veneno antes de ser capturado, pero fue encarcelado durante cuatro meses. Su arresto lo pasó primero en la prisión de Toluene (Francia) y, posteriormente, en Alejandría (Egipto).

Al parecer, las autoridades no hallaron al judío por casualidad, sino que recibieron el chivatazo de alguien cercano a los «Vengadores». Un personaje cuya identidad se desconoce.

Muerte en Núremberg

Tras aquel traspiés, los «Vengadores» no detuvieron sus planes de revancha. Pocas semanas después se desplazaron hasta Núremberg y Dachau para acabar con miles de oficiales de las temibles SS internados en sendos campos de prisioneros. «Se infiltraron en las panaderías de las cárceles y envenenaron el pan con arsénico», añade el director del documental.

Tan solo la operación llevada a cabo en Núremberg tuvo éxito. Al menos, según informó la prensa. Y es que, en abril de 1946 la agencia «AP» desveló que miles de prisioneros de guerra germanos habían habían caído enfermos: «Pan envenenado abate a 1,900 cautivos alemanes en campo de prisioneros del ejército estadounidense cerca de Núremberg». El artículo añadió que estaban «gravemente enfermos», pero no dio más datos.

«Un total de 207 de ellos fueron hospitalizados. No está claro cuantos miembros de las SS murieron, pero un “Vengador”, Joseph Harmatz, afirma que entre 300 y 400», completa el experto.

A partir de entonces sus ataques disminuyeron. «Los miembros de los “Vengadores” no han querido hablar sobre sus acciones desde entonces por temor a ser calificados de terroristas. Personalmente espero que ese no sea el caso. En realidad, creo que no habrían cometido un asesinato en masa. Era más bien una mera ilusión. Pero quiero que los espectadores se pregunten qué habrían hecho ellos en su lugar. He tratado de ser imparcial y plantear la cuestión sin juzgarles», completa el cineasta en el «Telegraph».

Jamás se presentaron cargos contra los «Vengadoers» quienes, con Kovner en prisión, decidieron que debían reconstruir sus vidas en Israel. «La mayoría de ellos se habían quedado solos en el mundo. Ahora, al menos, se tenían el uno al otro», destaca Avi. En pleno 2017 apenas quedan 6 de aquellos 50 que formaron el grupo. La mayoría, con más de 90 años a sus espaldas.

A pesar de la aventura cinematográfica de «Channel 4», lo cierto es que han sido varias las publicaciones que han explicado antes la historia de los «Vengadores». Una de ellas fue escrita por el mismo Joseph Harmatz en 1998. Y otro tanto pasó con el libro «Los Vengadores de Rich Cohen» (publicado en el año 2000).