ASTURIAS
No ha sido fácil el último año para Manolo Díaz. Como presidente de la Fundación del Centro Cultural Oscar Niemeyer se vio envuelto en una vorágine que nunca soñó cuando, en junio de 2011, asumía un cargo con la ilusión de poner al servicio
En la sentencia queda acreditado que este grupo poseía un código de normas entre las que se incluía la obligación de asistencia a las reuniones, obediencia al líder en lo que decretase y secreto en los temas tratados.