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Aunque ustedes no lo crean: el escritor que convoca convocar vía twit a festejar la muerte de J. D. Salinger y el espectador que rompe a llorar frente a la pantalla de Toy Story 3 son la misma persona: Bret Easton Ellis.
Quién sabe cuántas de esas historias se concibieron y pasaron al papel mientras Salinger estaba sentado en su trono".
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el ejemplo que siempre se invoca? es el del norteamericano Jerome David Salinger. Los motivos para esfumarse nunca fueron explicitados, pero se tiende a pensar que Salinger se cansó de todoDon DeLillo
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Salinger tenía 32 años cuando «El guardián entre el centeno» se publicó en 1951. Hasta Steven Spielberg y Harvey Weinstein obtuvieron un rotundo no como respuesta cuando llamaron a la puerta de Salinger.
Al parecer, la amistad entre Salinger y Mitchell se rompió tras ese intercambio postal y éste último decidió vender al mejor postor las cartas que poseía del escritor.
Guardamos las cartas mientras Salinger estaba vivo, por respetar su intimidad, pero ahora no hay motivo para no compartirlas.
Moitas noites, na escaleira, teño visto algún lepisma saccharina a fuxir da luz, como Salinger fuxía das fotos. O irmán maior de Holden Caulfield, D. B. (ou Salinger), escribira O Peixe Secreto.
J. D. Salinger, el mítico autor de «El guardián entre el centeno», se retiró del mundo pero no de la escritura. Paralelamente se pondrán a disposición de los estudiosos de Salinger por primera vez.
Retirado desde entonces de la vida pública, Salinger continuó escribiendo pero de una manera privada, sin intención alguna de volver a publicar.
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El episodio fue también públicamente humillante para Salinger. A pesar de todo, agrega, "el orgullo y la tenacidad de Salinger impidieron que se lamentara en público.