El problema de la TV es más de cantidad que de calidad. Zapear se parece más a elegir entre la página 7 o la 84 en esa reducida lista de libros.
Entre la oscura dependencia y la paradoja más absurda, nuestras relaciones con la pequeña pantalla escriben un nuevo capítulo cada día a golpe de mando. Casi nueve de cada diez espectadores confiesan su profundo descontento con la televisión,