Lo llama justicia social y lo adorna con frases zapateristas como esa de que «la austeridad no puede ser una fatalidad».
Opinion
Andamos todos, pues, acelerados y un poco menos zapateristas.
SEVILLA. Las aguas siguen revueltas en el PSOE, tras las declaraciones del dirigente del PSOE de Sevilla, José Caballos, en las que reclamaba mayor peso de los socialistas sevillanos en la nueva Ejecutiva que surja del X Congreso regional, que el
HOMBRES eminentes no nos faltan hoy como no nos han faltado nunca -escribió Galdós en su día-, pero lo difícil aquí es crear grandes conjuntos. Dos días de debate parlamentario sobre el estado de la nación no van a orquestar algo nuevo; si
SI los socialistas o, para ser exactos, los zapateristas -esa tribu sólo interesada en retener el poder a cualquier precio- creen que los nacionalistas van a agradecerles los favores que les hacen, están pero que muy equivocados.
Opinion
GonzálezFelipe González, «mitineó» ayer en Málaga con tanto frenesí zapateristas que hasta se autoflageló, llegando a llamar «imbécil» a Rajoy por asegurar que él, Felipe, fue más moderado y razonable que Zapatero.
En ese sentido no hay debate: todos fueron de uno u otro modo zapateristas salvo aquellos a los que el propio presidente apartó con implacable mano liquidadora y algún outsider pionero en la detección del desapego.
Esto sucederá en otoño, cuando la naturaleza obliga a los seres vivos a despojarse de todo lo accesorio para resistir el duro invierno, al que tampoco sobrevivirán los zapateristas más débiles.
SOLÍA recordar Jaime Campmany que José María Pemán, en aquel tiempo en que dijo Marcuse a sus discípulos que hablaran mucho de los latifundios, cuando algún joven revolucionario le insistía en la necesidad de expropiarlos, le preguntaba:-¿Y
Los elementos puramente zapateristas han quedado relegados a Ministerios huecos y sin competencias, papeles subalternos y/o decorativos, expresión de la vacuidad posmoderna de un estilo superficial y sin sustancia.