Lanzarse a la aventura al volante de un Trabant no es tarea fácil. Nacido ahora hace 50 años, el Trabant fue aprobado por el gobierno comunista de la RDA para proporcionar a sus habitantes cierto aspecto de bonanza económica.
Otro son los «Trabis», nombre popular del «Trabant», un coche utilitario que a finales de los 50 pretendió motorizar al proletariado germano-oriental. Como nuestro Seat, el «Trabant» («Satélite») es hoy pieza de museo y de culto.
Domingos
Otro son los «Trabis», nombre popular del «Trabant», un coche utilitario que a finales de los 50 pretendió motorizar al proletariado germano-oriental. Como nuestro Seat, el «Trabant» («Satélite») es hoy pieza de museo y de culto.
LIUBLIANA. El domingo pasado, dos suboficiales del Servicio de Seguridad y Protocolo de Rumania, propinaron al conductor de un vehículo, una brutal paliza por conducir demasiado lento, sin imaginarse que la víctima era nada menos que un secretario
Recorrer el trecho que va de esta herencia de la sofisticación de Augusto el Fuerte, a la vecina Zwickau, donde se creó el Trabant, el intoxicante cochecito socialista, mide severamente la diferencia entre progreso y avance.
Pero una cosa es la universal Marlene y los genios de los estudios UFA y otra que, frente al deseo de volver a ser encrucijada de Europa, está la realidad de los mapas: Sitúan a Berlín más bien a trasmano y a sólo 80 kilómetros de la frontera
POR RAMIRO VILLAPADIERNABERLÍN. Al eje franco-alemán se le ha ido el «franco», que es la rueda del lado izquierdo del vehículo europeo, un todoterreno familiar y confortable pero de bastante consumo y poca tirada: ésta, dependiendo de cuánto
Con el morro y el motor del VW de 1986 y la cómica trasera de plástico del Trabant de 1967, es dificil rehuir la evocación de un motor occidental, arrastrando un portaequipajes oriental.
BARCELONA. Hay muchas maneras de observar la Historia: desde la ruidosa sucesión de los grandes acontecimientos o entre la penumbra de una empresa de coches de segunda mano en las calles del Berlín oriental.Participante en la «Semana de las Letras
No se irriten, ciudadanos. No se atraganten. Aquí no pasa nada. Huyan de catastrofismos y crispaciones. Háganlo ahora en Navidades -perdón, durante el solsticio de invierno- o después, cuando baje la inflación y ETA tome conciencia de que