Hasta hace sólo unos meses nada se movía en el régimen teocrático iraní sin que los ayatolás lo quisieran.
No había para Vico una Edad Caótica; sólo un Caos durante el cual comenzaría el rumbo a la segunda Edad Teocrática.
La suya es, en lo esencial, una sociedad cerrada, teocrática, que se siente amenazada. Pero la suya es, en lo esencial, una sociedad cerrada, teocrática, que se siente amenazada.
QUIZÁS para coincidir con la visita de José María Aznar al Papa, Eduardo Zaplana ha salido a la palestra y, muy en la línea teocrática de San Isidoro de Sevilla, ha dicho sin más vergüenza que la ajena: «Tenemos la suerte, la fortuna, de
Su visión teocrática del mundo y del hombre se ve amenazada por la energía modernizadora que genera Occidente a su paso.
Su visión teocrática del mundo y del hombre se ve amenazada por la energía modernizadora que genera Occidente a su paso.
Defendemos la idea de una sociedad civil, no militar ni teocrática, con un trasfondo islámico. Como he dicho, queremos un estado civil, no teocrático ni militar.
Turquía exhibe, en tanto, su intemporal fuerza teocrática.
Bienvenida sea, si ha de ser, la Edad Teocrática, pero, ¿vamos a ser más civilizados por chupar raíces en lugar de tuétanos?
Más aún, pone fin a una tradición teocrática que comenzó en 1642 con el Dalai Lama V. Una revolución. El Dalai Lama desmantela el sistema teocrático que le convierte en la autoridad absoluta en un ejercicio de realismo.