La base del multiforme don poético de Ángel Crespo no sólo radicaba en su potente talento y en su abnegada capacidad de trabajo, en la inmensa cultura que adquirió y propagó (venero de su hondo humanismo), en el férreo dato de que no se cansaba
El Grupo Parlamentario Popular de la Asamblea de Madrid a través de su portavoz, Iñigo Henríquez de Luna, ha difundido un comunicado en el que califica de «intolerables y lamentable ofensa» tanto el abucheo a los símbolos nacionales como los
TOLEDO
La base del multiforme don poético de Ángel Crespo no sólo radicaba en su potente talento y en su abnegada capacidad de trabajo, en la inmensa cultura que adquirió y propagó (venero de su hondo humanismo), en el férreo dato de que no se cansaba
La base del multiforme don poético de Ángel Crespo no sólo radicaba en su potente talento y en su abnegada capacidad de trabajo, en la inmensa cultura que adquirió y propagó (venero de su hondo humanismo), en el férreo dato de que no se cansaba
Hablamos de respeto a las opiniones y a los símbolos nacionales.
DEPORTES
La Fundación para la Defensa de la Nación Española (Denaes), ha lanzado una campaña de apoyo y respeto a los símbolos nacionales ante la presumible pitada que se vivirá en el estadio Vicente Calderón durante la final de la Copa del Rey que
Nacional
Cuando en enero de 2010 Cristina Fernández de Kirchner se declaró públicamente «fanática» de la carne de cerdo y llegó a decir que su ingesta «mejora la actividad sexual» hasta el punto de considerarla como «más gratificante que el
MADRID
En este sentido, ha solicitado «una condena explícita de estos hechos lamentables con la misma virulencia que lo han hecho en el caso de los argumentos de Esperanza Aguirre a favor del respeto a los símbolos del Estado».
MADRID
El otro partido, el previo a la final copera, que se jugó ayer a partir de las seis y media de la tarde en las calles del centro de Madrid, ha congregado esta tarde a 700 personas de ultraderecha, que han participado en la polémica marcha convocada
Hemos reculado y reculado en los últimos treinta años ante el avance imparable del nacionalismo, sin lograr otra cosa que acrecentar su apetito insaciable, hasta el extremo de mirar hacia otro lado cuando ofenden a nuestros símbolos.