POR VIRGINIA RÓDENAS
Cayó como un rayo. Corría 1994 y reaparecía Manuel Benítez en un mano a mano con Jesulín, en Ubrique, y antes de que alguien pudiera impedirlo, Fernando Calvente -desde ese día «Rayito»-, de 14 años, ya estaba delante del toro. «Viendo «El