Tecnologia
Es el reto que la empresa líder en gestión de recursos humanos Adecco les ha puesto a sus candidatos en un ensayo realizado con la serie de misterio y rompecabezas Profesor Layton.
Domingos
Primero -corría el año 1963- fui alumno, después, cuando se formó compañía, entré en el cuadro de actores y más tarde Layton me nombró profesor.
Hablamos del profesor Layton (y su pupilo Luke), que se encargarán de componer los puzles misteriosos hasta encontrar el Tesoro oculto herencia de un rico barón.
Economia
Después me matriculé en la facultad de Filosofía y Letras y también en la Escuela de Arte Dramático de Zaragoza, hasta que dos profesores [Yolanda Monreal y Antonio Malonda] me hablaron del laboratorio de Layton.
Yo lo pagué porque en mi pueblo y otros de la Comunidad de Madrid no he vuelto a trabajar.—Acaba un año que empezó con la mayor tragedia que se puede vivir al perder a su hija en un accidente.—El profesor Layton decía que «la vida rima».
Yo lo pagué porque en mi pueblo y otros de la Comunidad de Madrid no he vuelto a trabajar.—Acaba un año que empezó con la mayor tragedia que se puede vivir al perder a su hija en un accidente.—El profesor Layton decía que «la vida rima».
Tecnologia
DS)Uno de los mejores juegos en DS del año pasado vuelve por sus fueros certificando el subidón neuronal de la consola de Nintendo (ojo también a «El profesor Layton y el futuro perdido»).
Uno de los mejores juegos en DS del año pasado vuelve por sus fueros certificando el subidón neuronal de la consola de Nintendo (ojo a «El profesor Layton y el futuro perdido»).
Cultura
Contaba Douglas Adams en «Informe sobre la Tierra: fundamentalmente inofensiva», que los habitantes de Hingefreel trataron de construir naves impulsadas por malas noticias. La cosa salió rana y, encima, los recibimientos y comités de bienvenida
¿Conocéis el refrán popular ese de «burro grande, ande o no ande»? Pues imaginaros no un simple asno, borrico, mulo o similares, sino todo un pura sangre casi con el doble de majestuosa envergadura y potencia imparable. Porque justamente eso es