Antonio Mingote (personajes)
CULTURA
Eduardo Mendoza (Barcelona, 1943) irrumpió en el mercado literario español en 1975 con «La verdad sobre el caso Savolta». Ganador de multitud de premios, el autor de «La ciudad de los prodigios» y «Sin noticias de Gurb» acaba de publicar «El
Tanta y tan moderna, que si quieren ayudar a mantener el Bazar Victoria y les da pereza llegarse hasta Entrecárceles, pueden comprar todos estos prodigios por Internet.
CUANDO alguien, en el futuro, trate de diagnosticar la locura autodestructiva que nos acometió durante estos años haría bien en estudiar el proceso de desnaturalización y desmantelamiento de las cajas de ahorro. Porque las cajas de ahorro fueron
CUANDO alguien, en el futuro, trate de diagnosticar la locura autodestructiva que nos acometió durante estos años haría bien en estudiar el proceso de desnaturalización y desmantelamiento de las cajas de ahorro. Porque las cajas de ahorro fueron
Veo prodigios que nos acercan a donde nos quieren llevar los mayas allá por diciembre, que es al fin del mundo.
Ayer fue uno de esos días para Barcelona, la Barcelona de Verdaguer y de Joan Maragall, la ciudad de los prodigios de Eduardo Mendoza y la ciudad de los sueños de Ana María Matute.
Desde que Blaise Pascal, en el XVII , en su condición de niño prodigio inventó la Pascalina, la primera máquina calculadora mecánica, no se habían dado casos tan extraordinarios de agudeza matemática y sabiduría numérica.
No hace falta tener alma de fabulador para suponer que algún tipo de rareza o prodigio ha debido afectar a estas tierras para que surja este furor museal.
Cultura
Luego volvió en su homenaje capitalino con «La ciudad de los prodigios», otra espléndida novela sobre Barcelona, esta vez la de la Exposición Universal.
Deportes
Estamos hablando de uno de los niños prodigios del fútbol francés, descubierto para la élite por Jean Varraud, el mismo cazador de talentos que llevó a Zinedine Zidane a la Escuela del Cannes.