CULTURA
A Almudena Guzmán no le gusta el viento, menos aún el racheado, porque podría llevarse por los aires los versos que siempre juguetean por su escritorio. A Almudena Guzmán le gustan los gatos, los jazmines, Ingmar Bergman, leer de anochecida,
SOCIEDAD
«A la Macarena no la hizo ningún hombre». Cuenta el padre Ramón Cué que la Virgen lloraba y Sevilla le echó un piropo. Y la Virgen, al oírlo, levantó los ojos y sonrió. Y así surgió la Macarena. «Lloraba y reía al mismo tiempo. Su rostro
También en los cuarteles ha entrado la canina, en macabra procesión que, al menos yo, solo recordaba de los tiempos de los tercios y de los poemas cuarteleros de Calderón de la Barca: aquí, el más alto honor es obedecer…Y obedecen y callan.
El año próximo, apunta la escritora, Penguin publicará las cartas y poemas inéditos de Nabokov del hombre que escribió en «Ada» su gran novela sobre la felicidad.
Por ahí arriba andará descorchando poemas, engullendo trovas y endecasílabos como si tal cosa. En la puja del cielo, los ángeles, los de San Miguel y los de Lucifer, leen ahora, a escondidas de Dios estos poemas.
CULTURA
La selección se cierra con un epílogo compuesto por tres poemas procedentes de la recopilación de Sonetos aparecida en 1999.
INTERNACIONAL
El crítico alemán Marcel Reich-Ranicki comentó: «Es un poema repugnante. Sus poemas no le han llevado muy lejos y, en cuanto a sus novelas, sólo tiene una extraordinaria, "El tambor de hojalata"
Verdaderamente en estos poemas Ángel Crespo consigue no sólo un dominio gnóstico sino un efecto musical conjugado en ese «tempo» conceptual por el que los versos discurren.
Verdaderamente en estos poemas Ángel Crespo consigue no sólo un dominio gnóstico sino un efecto musical conjugado en ese «tempo» conceptual por el que los versos discurren.
TOLEDO
Verdaderamente en estos poemas Ángel Crespo consigue no sólo un dominio gnóstico sino un efecto musical conjugado en ese «tempo» conceptual por el que los versos discurren.