No soy quién para juzgar a Mourinho, un entrenador polémico desde siempre, pero es lamentable, triste y patético que se hable poco de fútbol y mucho de asuntos extradeportivos y de denuncias porque en el Barça damos ejemplo”.
La secretaria de Relaciones Internacionales del PSOE, Trinidad Jiménez, calificó de "patético" el intento del secretario general del Partido Popular, Javier Arenas, de implicar a los socialistas en el fraude de Gescartera. Jiménez afirmó
Sin embargo, y pese a la gravedad de la situación, esta semana hemos vuelto a vivir otro episodio patético de descoordinación del Gobierno.
Opinion
En todo caso y por desgracia, es de temer que todo este regodeo sobre las cuitas del PNV y su patético Aberri Eguna no sea más que un consuelo melancólico ante lo que se avecina.
Nacional
Algunas veces, las manos fuertes del mercado parecen ponerse de acuerdo para «mecer la cuna» al ritmo que más les interesa. Bueno, en realidad lo hacen casi siempre. Cuando lo consideran oportuno, bajonazo al canto y a repetir la jugada desde más
Desastroso. Indignante. Increíble. El partido que el Atlético ofreció en el Calderón sólo manifestó una verdad: no hay un plantel de calidad. Los jugadores no son ni mercenarios, ni vividores, ni indolentes, como denunciaba la afición mientras
Nacional
El presidente del PP de Sevilla y candidato número uno de los populares por esta circunscripción al Senado, José Luis Sanz, ha lamentado este miércoles las críticas del cabeza de lista del PSOE sevillano al Congreso de los Diputados, Alfonso
El secretario de comunicación del PP, Carlos Floriano, ha asegurado este sábado que resulta "patético" ver como el candidato socialista a la presidencia del Gobierno, Alfredo Pérez Rubalcaba, ejerce en los mitines de "telonero" de Felipe
Estamos acostumbrados a vivir diariamente muchas situaciones patéticas. Y son patéticos otros muchos políticos (póngale usted mismo los nombres) en la Junta, en el Parlamento andaluz y en cientos de ayuntamientos.
La dramática situación que viven los profesionales del Xerez Deportivo tiene un culpable: el presidente del club, José María Gil Salgado, un personaje patético que es incapaz de cumplir con sus compromisos más elementales.