Bartolomé Rodríguez Soria, párroco de Munera (Albacete), el 29 de julio de 1936 recibió la palma de martirio. Con menos de 22 años, sufrió un cruel martirio el 11 de septiembre de 1936.
EFESANTA CRUZ. El Centro de la Cultura Popular Canaria ha editado las Memorias de un superviviente del holocausto nazi, el único testimonio escrito conocido de un canario, Nacianceno Mata, que sobrevivió a más de cuatro años en el campo de
Ha hablado desde Perú para Europa, recordando memorias y martirios.
El párroco de Munera, Bartolomé Rodríguez Soria, recibió la palma del martirio en este pueblo de Albacete el 29 de julio de 1936.
O somos todos libres, o recurriremos a la mayor libertad, que es el martirio. O nos estrechamos la mano por la alegría de la victoria del islam en el mundo, o todos nosotros buscaremos la vida eterna y el martirio.
Martirio, en primer lugar, del guerrero que ofrece su vida al Dios al cual solo esa vida pertenece.
Su martirio, al que hoy se rinde homenaje, tuvo lugar, paradójicamente, en las inmediaciones de la actual sede de ABC. En «El hábito y la cruz» (Edibesa), se relatan los martirios de las 296 religiosas que fueron muertas entre 1936 y 1939.
Chano Domínguez lo busca por Cai en el pescuezo de Martirio.
En su libro «El hombre en busca de sentido», el psiquiatra austriaco Viktor Frankl acuñó el concepto de «muerte emocional» para describir sus experiencias en un campo de concentración nazi. Es un relato tan áspero y brutal sobre la indignidad
En su libro «El hombre en busca de sentido», el psiquiatra austriaco Viktor Frankl acuñó el concepto de «muerte emocional» para describir sus experiencias en un campo de concentración nazi. Es un relato tan áspero y brutal sobre la indignidad