«En legítima defensa». En estos términos justificó ayer el Gobierno autonómico catalán la ofensiva política y judicial aprobada en su reunión semanal con la finalidad de frenar lo que califican de «proceso recentralizador» de las
En democracia, toda crítica es legítima si respeta las reglas del juego, pero el hecho de ocupar las calles y gritarmás que nadie ( aunque sea bajo la fórmula paradójica del «grito mudo») no otorga ningún «plus» de legitimidad.
En democracia, toda crítica es legítima si respeta las reglas del juego, pero el hecho de ocupar las calles y gritar más que nadie ( aunque sea bajo la fórmula paradójica del «grito mudo») no otorga ningún «plus» de legitimidad.
Mi representado siempre actuó en base al principio de confianza legítima en la Administración, y desde luego, en modo alguno puede imponerse una fianza para asegurar su responsabilidad", defiende.
HACE años me impresionaron, seguramente por joven, unas reflexiones de Ernesto Sábato Sobre el fin y los medios. Eran parte del ensayo Nuestro tiempo de desprecio publicado en Buenos Aires en 1976. Cuando luego he vuelto a ellas no me han llamado
HACE años me impresionaron, seguramente por joven, unas reflexiones de Ernesto Sábato Sobre el fin y los medios. Eran parte del ensayo Nuestro tiempo de desprecio publicado en Buenos Aires en 1976. Cuando luego he vuelto a ellas no me han llamado
Nacional
El Gobierno ha contestado a una pregunta parlamentaria de Amaiur marcando distancias entre las víctimas de los GAL y las de ETA y entre los autores de los crímenes. El Ejecutivo sostiene que a los condenados por el secuestro de Segundo Marey o el
Le basta con hacer valer sus derechos de Estado soberano y la legítima defensa de los mismos, que se violan a diario desde aquella Roca al sur de su territorio.
Siempre habrá algún pusilánime que me afee la conducta, pero permítanme insistir en la conveniencia de que vayan poniendo en su balcón la bandera de España. No se trata de calentar los ánimos, ni de atizar la polémica en vísperas de la final
ANDALUCIA
La mayoría de los "intrusos" en los ERE recurrieron sus fianzas alegando que habían actuado "en base al principio de confianza legítima en la Administración" y porque se sienten "un perjudicado más".