INTERNACIONAL
El Muro de las Lamentaciones está justo debajo de la Explanada de las Mezquitas, por lo que siempre ha sido un punto de fricción entre judíos y musulmanes.
INTERNACIONAL
Tras casi 25 años de lucha para poder rezar libremente frente al Muro de las Lamentaciones, el grupo de mujeres conocidas como Mujeres del Muro ha conseguido por fin practicar su religión con el atuendo y las costumbres que los ultraortodoxos
Los ultraortodoxos reciben a golpes a las mujeres el primer día que van a orar junto a los hombres, después de casi tres décadas de lucha en los tribunales Tras casi 25 años de lucha para poder rezar libremente frente al Muro de las
Los ultraortodoxos reciben a golpes a las mujeres el primer día que van a orar junto a los hombres, después de casi tres décadas de lucha en los tribunales Tras casi 25 años de lucha para poder rezar libremente frente al Muro de las
Caso omiso al Tribunal Constitucional, y adelante con la agenda independentista. El Parlamento catalán ignoró ayer la sentencia del TC que suspende la declaración de soberanía y aprobó la creación de una comisión de seguimiento sobre el
Caso omiso al Tribunal Constitucional, y adelante con la agenda independentista. El Parlamento catalán ignoró ayer la sentencia del TC que suspende la declaración de soberanía y aprobó la creación de una comisión de seguimiento sobre el
CULTURA
Es un festival, sí, aunque no se parece a ningún otro. De hecho, su singularidad es precisamente esa: ser una isla en la que sus organizadores, los escritores Kiko Amat y Miqui Otero, han plantado bandera para reivindicar la Pimera Persona como la
Cualquier cosa en este país, incluso levantar un puente temporal para erigir otro permanente, como en el caso del puente en el muro de las lamentaciones, se complica políticamente.
Cualquier cosa en este país, incluso levantar un puente temporal para erigir otro permanente, como en el caso del puente en el muro de las lamentaciones, se complica políticamente.
Es un festival, sí, aunque no se parece a ningún otro. De hecho, su singularidad es precisamente esa: ser una isla en la que sus organizadores, los escritores Kiko Amat y Miqui Otero, han plantado bandera para reivindicar la Pimera Persona como la