A sus 75 años de edad, el holandés Peter-Hans Kolvenbach responde de los 20.400 jesuitas repartidos por el mundo, 89 obispos y 8 cardenales incluidos.
Y, evidentemente, tampoco soy Kolvenbach por tantas razones».¿«Quién soy yo»?
Después de la elección de Benedicto XVI, el padre Kolvenbach formuló la misma propuesta, que el Papa ha aceptado finalmente, pero solo para el 2008, en el marco de la Congregación General extraordinaria.
JUAN VICENTE BOO CORRESPONSALROMA. El caluroso aplauso que la 35 Congregación General dedicó al padre Kolvenbach al aceptar su renuncia el pasado lunes se ha extendido por todo el mundo, en sintonía plena con los 225 delegados reunidos en la Curia
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POR JESÚS BASTANTE¿Nos han cambiado la Compañía de Jesús?», se preguntaba el jesuita Ignacio Iglesias en el «Anuario 2006», editado por esta congregación, hace unas semanas, antes de que el prepósito general de la Compañía, el holandés
Los 225 electores, reunidos desde el pasado 7 de enero en la 35 Congregación General, eligen hoy al sucesor del Padre Kolvenbach.
Renuncia de KolvenbachEn esa fecha, Kolvenbach habrá cumplido 80 años, 25 de ellos al frente de los jesuitas, cargo en el que sustituyó al histórico Pedro Arrupe.
Para Kolvenbach, «en el caso del padre Arrupe, no es posible hacerle «santo subito»». El sentido de la búsquedaPara Kolvenbach, en la dura pugna «entre conservadores y progresistas», el padre Pedro Arrupe «no se dejaba clasificar.
Hay que reconocerle al Superior General Kolvenbach una capacidad de perseverancia inquebrantable en esta tarea nada fácil, en medio de problemas sin cuento.
El Padre Peter-Hans Kolvenbach, el Secretario de la Congregación, el puertorriqueño Luis Orlando Torres, y su asistente, el español Ignacio Echarte, fueron los encargados de realizar el escrutinio.