Cultura
Sirk no es «kitsch», aunque sus películas lo puedan parecer. El «kitsch» está presente en mi obra: afloraba en «Arde el mar» o en «Fortuny».
Escenario de la boda del Príncipe Guillermo Alejandro y Máxima Zorreguieta, los ecos de aquel enlace sobreviven en una exposición con tintes kitsch: luces de neón verdes, corazones en las cartelas, cortinajes rojos...
La semana de la moda catalana se abrió ayer con destellos de Art Déco y la esencia de los dorados años 20. El cotizado modesto indio Manish Arora, una de las promesas ascendentes de la Semana de la Moda de París, elevó ayer el caché de la
Cultura
La especulación inmobiliaria, el desconocimiento de su historia y la sustitución por un ambiente totalmente kitsch.
Opinion
Un rapsoda del felipismo justificó los catorce años de aquel régimen «kitsch» por su conquista de la asepsia, y alegaba, no la cal viva, sino el pistolín de pan envuelto en plexiglás.
Salve a la penúltima diva del Kitsch, y al último faraón catalán y cinéfilo de la literatura española!
Canarias
La muestra refleja una reflexión irónica sobre los roles que habitualmente se endosan a las mujeres, valiéndose para ello de elementos estéticos típicamente kitsch.
Catalunya
La selección de piezas, a la vez que describe este tipo de estética kitsch, intenta destacar las realizaciones más remarcables.
Internacional
Esta descomunal exhibición «kitsch» fue artísticamente muy inferior a la ceremonia de inauguración de los Juegos Olímpicos, y volvió a recuperar la iconografía proletaria del régimen comunista.
Según Flagmeier, no se trata de imponer a la gente que rechace los objetos «kitsch», sino que el museo ha escogido todas estas cosas como ejemplo y con un cierto sentido irónico.