Si hay un concepto que resume de un golpe toda la esencia del Rocío –y me atrevería a decir de toda la vida cristiana– es precisamente éste: el júbilo, la alegría, el gozo.
ANDALUCIA
No conoce El Rocío quién no vive estos contrastes entre el recogimiento y el júbilo, entre el fervor popular y los más íntimos sentimientos.
La alegría con que fue aclamada resultó sospechosa pues, poco después, se comprobaría que, en el fondo, se trataba de las mismas pruebas de júbilo que se dedicaron, en mayo de 1814, al rey absoluto, que abolió la Constitución.
TVyRadio
Y cuando aparece el seleccionado, y este resulta ser Turquía, la concurrencia estalla en aplausos y exclamaciones de júbilo.
Allí se vive intensamente el ambiente rociero, que con su júbilo y devoción ofrecen al visitante lás más bellas estampas de esta popular tradición.
SEVILLA
Cuatro años de matador y muchos de banderillero con Ordóñez, Curro Durán, El Jerezano o Manili, hasta que se jubiló en 1994.
Llegan los viajeros y llenan las «espejeantes» aguas de las lagunas de júbilo y alborozo y, en ellas, encuentran los alimentos que necesitan.
Llegan los viajeros y llenan las «espejeantes» aguas de las lagunas de júbilo y alborozo y, en ellas, encuentran los alimentos que necesitan.
DEPORTES
De ahí el estallido de júbilo en el refugio de Trieste, el lugar donde Del Piero marcó sus primeros goles con la camiseta de Italia.
INTERNACIONAL
«Hemos ganado, hemos ganado», se podía escuchar a lo largo de toda la tarde en la parisina calle de Solferino, sede del Partido Socialista (PS), donde los militantes de esa formación agitaban banderas nacionales entre el júbilo y la impaciencia,