Esa es otra lección de indeterminismo, con abundante «sushi». Esa puede ser otra lección del indeterminismo: como dice el semanario «Time», el mundo nunca ha tenido que vérselas al mismo tiempo con una China fuerte y un Japón fuerte.
Dos generaciones políticas -o antipolíticas- recuperan el sentido determinista de la Historia porque nunca se sintieron cómodos con el triunfo del indeterminismo.
Si confiamos en el indeterminismo histórico habremos de concluir que los ciclos también se basan en la voluntad y en el sentido de lo oportuno.