Fue, por sorpresa, sin tarjeta de invitación, el kazajo Maxim Iglinsky. Sin embargo, calculó mal sus reservas, porque en las afueras de Lieja surgió Iglinsky, que había tumbado la resistencia de Purito en Saint Nicolas.
Valjavec soltó un ataque que fue contestado por Iglinsky, pero a ambos les fallaron las fuerzas a escasos metros de la línea, donde apareció Breschel con poderío para imponer la ley del más fuerte.
La formación kazaja negó también que Iglinsky procediera del domicilio de Alexandre Vinokurov antes de su detención, en contra de lo que había dicho RTL.
El trío en fuga agonizaba acechado por el tren de Tiralongo, Dani Navarro e Iglinsky, los ayudantes de Contador, que viajaba en primera y en absoluta mayoría, a la hora de trepar.